Hasta aquí jugó poco y no convirtió. Fue una de las apuestas fuertes de Russo y siempre se lo trabajó para que llegara lo mejor posible al inicio de la Copa
Lunes 25 de Marzo de 2024
En esta nueva etapa que está por comenzar, Central necesita de todos y cada uno de los actores, desde el primero al último, pero por supuesto que hay casos puntuales entre los futbolistas en los que hay ciertas expectativas. Y frente a una competencia de la relevancia de la Copa Libertadores la experiencia internacional suele ser un aspecto fundamental. Por eso si hay alguien a quien el cuerpo técnico pretende potenciar es a Abel Hernández. Desde lo físico lo viene trabajando desde el día en que el uruguayo puso un pie en Rosario, desde lo futbolístico, el desafío pasará por lograr que el equipo genere fútbol y situaciones en mayor medida para que el centrodelantero tenga mayores posibilidades de cumplir con lo suyo: el gol, algo con lo que hasta aquí no pudo.
Para un 9 no hacer goles es un peso importante y nadie sabe exactamente de qué manera transita esta situación Abel Hernández, pero está claro que el contexto es particular, por esa llegada tardía, sobre el final del libro de pases, y en medio de la lesión muscular aún no resuelta definitivamente. Fue eso lo que hizo que el inicio de su proceso en Arroyito fuera más lento de lo previsto.
Hernández es sin dudas uno de los varios futbolistas sobre los que Russo y sus colaboradores trabajarán de manera especial en estos días que restan para el debut copero de Central (el jueves 4, ante Peñarol), básicamente fue uno de los pocos que no pudo hacer la pretemporada de manera normal. Pero claro, está la necesidad también de que el jugador charrúa comience a demostrar porqué en Central se fijaron en él.
Ahora, en Central siempre estuvieron convencidos de que ese momento debía ser la Copa Libertadores y no antes, por eso el trabajo lento y programado de esa puesta a punto futbolística en la que a Russo jamás se le cruzó por la cabeza saltar alguna etapa para mandarlo a la cancha antes de lo previsto.
Y fue justamente Russo quien insistió por la llegada de Hernández, aun sabiendo que estaba reponiéndose de una lesión importante, después de esa larga charla que el técnico y el jugador mantuvieron en el hotel Cottage, donde Central estuvo concentrado durante toda la pretemporada en Montevideo. Russo sabía que no lo iba a tener de entrada, que debía darle tiempo y llevarlo muy de a poco, pero igualmente fue allí donde puso sus fichas en medio de la búsqueda de un jugador en ese puesto.
Lo cierto es que Abel Hernández ya viene con algo de rodaje desde lo futbolístico y todos apuntan a que sea en la Copa Libertadores donde dé sus primeros pasos como goleador canalla.
Central necesita de los goles de Abel
Esas expectativas tienen cierta lógica, sobre todo en lo que tiene que ver con la experiencia, porque si hay algo que al jugador uruguayo no le falta es rodaje internacional, un ítem que en Copa Libertadores suele cotizar en alza.
Hernández jugó ya la Copa Libertadores (en 2020 lo hizo con Inter de Brasil, en 2021 con Fluminense), pero mucho de ese roce internacional que muchas veces distingue a un futbolista lo adquirió con la selección uruguaya, con la que disputó un Mundial y tres Copa América.
Casualmente el debut de Central en la copa será ante su exclub, Peñarol, pero el peregrinar canalla en el torneo irá mucho más allá de ese duelo en particular y necesitará de un Hernández conectado a su máxima expresión, esa que hasta aquí no logró demostrar.
Russo lo llevó muy de a poco y cuando se pensaba que podía aparecer entre los convocados ya para el clásico el DT dispuso otra cosa. Pasó Huracán también y recién fue citado para Vélez, ya para jugar como titular.
Lleva apenas cuatro partidos disputados con la camiseta de Central, pero de tres de ellos desde el arranque (ante Douglas Haig por Copa Argentina ingresó desde el banco y tuvo el match point en los penales, pero lo erró) y en todos ellos nunca jugó los 90 minutos, como parte de esa evolución paulatina que fue buscando Russo.
Fue poquito (en tiempo y en acciones de juego) lo que se vio de Abel Hernández hasta aquí y en eso mucho tuvo que ver el bajo nivel de un equipo que casi nunca pudo poner a su centrodelantero de cara a una situación de gol más o menos clara.
Lo que viene es distinto a todo, es tentador por donde se lo mire, pero es un terreno en el que las exigencias también son mayores. Lo sabe Russo, que fue quien confió ciegamente en Abel Hernández, y lo sabe el propio futbolista, quien más que nadie espera que en este proceso que está a nada de iniciarse pueda demostrar que esa ficha que apostaron por él estuvo bien jugada.