Sukerman: "La responsabilidad del traslado de los trabajadores en esta etapa de la cuarentena corre por cuenta de los empleadores"
El ministro de Trabajo de la provincia instó a no saturar el servicio de colectivos urbanos. "El transporte público debe ser utilizado por personas vinculadas a actividades esenciales", destacó.

Martes 12 de Mayo de 2020

El ministro de Trabajo de Santa Fe, Roberto Sukerman, afirmó que la responsabilidad del traslado de los trabajadores en esta nueva apertura de actividades económicas en la cuarentena “tiene que correr por cuenta de los empleadores”.

“Los empleados que se incorporaron desde ayer a sus puestos no tienen que utilizar el transporte público para concurrir a esos establecimiento. Esto es importante tenerlo en cuenta”, remarcó el funcionario provincial

Ayer comenzó lo que se denominó como la Fase 4 de la cuarentena obligatoria que impuso el gobierno nacional desde el 20 de marzo para contrarrestar el avance del coronavirus. Tras obtener el aval de la Casa Rosada, el gobierno provincial resolvió habilitar desde ayer mismo el funcionamiento del comercio y actividades profesionales en Rosario y Santa Fe. La liberación de esos rubros generará un mayor uso del transporte urbano en ambas ciudades.

"Hay que garantizar la movilidad de los empleados por otros medios que no sea el transporte urbano"

En declaraciones al programa “El primero de la mañana” de LT8, el ministro de Trabajo de Santa Fe remarcó. “La decisión administrativa firmada por el Jefe de Gabinete y publicada hoy establece eso: los empleadores deben garantizar la movilidad de sus empleados por fuera del transporte público”.

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“Hay que garantizar la movilidad de los empleados por otros medios que no sea el transporte urbano. Si con esta actividad económica que tenemos desde ayer, subimos a todos los trabajadores a los colectivos vamos a colapsar ese servicio y provocar problemas sanitarios”, subrayó Sukerman.

El responsable de Trabajo aclaró que el transporte urbano de pasajeros “debe estar reservado para los trabajadores de las actividades esenciales. Quiero que se entienda esta lógica: no se puede generar aglomeramiento de personas en ningún lugar. Si está prohibido desde una misa hasta las funciones de cines, o ir a un restaurante, está claro que tampoco se puede hacinar a personas dentro de un colectivo, especialmente ahora que viene el frío y con las ventanillas deben estar cerradas. Hay que usar otros medios transporte. Por ejemplo, las bicicletas; otros optarán por una moto, otros caminarán. De una u otra manera necesitamos descomprimir los colectivos”.