Lunes 29 de Septiembre de 2008
Reynaldo Waveqche (24) y Adelfa Volpes (82), la pareja santafesina que se llevaba 58 años de
diferencia y que se mostraba como una “insólita historia de amor” durante 28 días de
casados, terminaron protagonizando en realidad una “perversa historia de falso amor”:
tiempo después de la muerte de Adelfa, Reinaldo se declaró gay.
“Descubrí mi homosexualidad gracias a Cristian, una persona que estuvo en los momentos
más difíciles a mi lado durante mucho tiempo”, expresó el joven en el programa Impacto
Chiche.
La duda por si era o no un cazafortunas, siempre estuvo. “Adelfa dejó un testamento y
ahora todo es mío”, expresó Reinaldo. Cabe destacar que la fortuna dejada por la mujer le
sirve para no trabajar nunca más, ya que el muchacho percibe una pensión de $2.900 por mes.
Reinaldo siente que fue como un premio por estar mucho tiempo a su lado y en sus últimos
momentos. “Hay que tener paciencia”, afirmó el joven.
A la vez, su look está modificado: “Me retoque un poco”, confesó. El ex de Adelfa
se aplicó extensiones y se colocó colágeno en los labios.
Para terminar, el joven remarcó que nunca había demostrado su amor por los hombres por un
respeto a su enamorada, ya que Adelfa nunca se lo hubiera perdonado.
Adelfa Volpes y Reinlado Waveqche se habían casado el 28 de septiembre del año pasado en un
Registro Civil de la ciudad de Santa Fe y luego fueron a la basílica Guadalupe a recibir una
bendición especial. Poco después partieron a Río de Janeiro en luna de miel, invitados por un canal
brasileño, a cambio de una serie de notas y entrevistas televisivas. De regreso la mujer comenzó a
tener un malestar en el pecho que motivó su internación, pero con el correr de los días su estado
se agravó con una afección pulmonar. Cuando la mujer fue internada, la pareja estaba preparándose
para viajar a España, también invitada por un canal de televisión que la convocó para que contaran
su historia de amor. Finalmente, falleció el 22 de octubre, tras permancer varios días internadas.
La anciana conocía a su joven pareja desde niño porque era hijo de una amiga suya y lo invitó
a vivir a su casa luego de que falleciera la madre del muchacho, cuando éste era adolescente. Un
tiempo después comenzó el noviazgo, que duró seis años hasta que decidieron formalizar la
relación.
El matrimonio de la anciana y su joven pareja generó interés en los medios locales,
nacionales y extranjeros, principalmente de Uruguay, Brasil, Chile y España, que siguieron la
información periodística relativa al casamiento en la ciudad de Santa Fe.