Silos bolsa, invento argentino que da réditos pero deja a muchos afuera
La proliferación del uso de silo bolsa por parte de productores agropecuarios está provocando una fuerte merma de trabajo en áreas como las del transporte de cargas, peones rurales enrolados en la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) y hasta las propias acopiadoras de granos que ven cóo el cereal no ingresa a las plantas y queda en el campo.

Domingo 17 de Mayo de 2009

La proliferación del uso de silo bolsa por parte de productores agropecuarios está provocando una fuerte merma de trabajo en áreas como las del transporte de cargas, peones rurales enrolados en la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) y hasta las propias acopiadoras de granos que ven cóo el cereal no ingresa a las plantas y queda en el campo. En el sur santafesino hubo un 70 por ciento menos de trabajo para peones rurales, cayeron un 50 por los fletes de transportistas y los acopios registraron mermas de almacenaje, con respecto al año pasado, del orden del 30 por ciento.

  El silo bolsa es una innovación productiva aparecida en la década del 90 que permite al productor rural almacenar los granos en su propio campo, reduciendo de ese modo la incertidumbre y los riesgos de no poder contar con un lugar adecuado de acopio y transporte, antes de la comercialización.

  De este modo el productor puede retener la cosecha a bajo costo, mejorando su posición ante la cadena de comercialización. El implemento también resulta de gran utilidad para los contratistas que realizan la cosecha, ya que de contar con silos bolsa, no se ven obligados a detener la cosecha por falta de camiones. Como no podía ser de otro modo, el silo bolsa es un invento argentino.

  Sin embargo, lo que es bueno para unos es malo para otros, y prueba de ello es el testimonio del delegado de Uatre General López, Daniel Angelozzi. "A nosotros nos redujo un 70 por ciento del trabajo, ya que ese cereal no ingresa a los acopios, que es donde nuestros trabajadores realizan tareas de carga y descarga de camiones". El panorama es grave, según alertan desde el gremio.

  Uatre envió un petitorio a la Comisión Asesora Regional (CAR) Nº 4 con asiento en Rosario, solicitando que sea obligación que los peones rurales estén destinados por ley a la carga de camiones en el campo a través de la modalidad silo bolsa. Actualmente ese trabajo lo realizan los propios productores, quienes embolsan el cereal en las gigantescas bolsas de plástico.

  El pedido de Uatre a la CAR rosarina fue realizado hace unos días. Desde ese lugar se envía la solicitud a la Comisión Nacional de Trabajo Agrario y allí lo debaten las entidades rurales, el Estado y los representantes de los trabajadores. Cuando se logra un acuerdo entre las partes, el dictamen final lo efectúa el Ministerio de Trabajo de la Nación.

 

  El productor recordó que "con el paso del tiempo, y al ver que los granos se conservaban en buen estado, su uso se fue incrementando, especialmente en los feed lot para almacenar maíz, que posteriormente alimenta a los novillos encerrados. También se almacena soja, pero esta última debe reunir ciertas condiciones, estar seca y sin malezas".

  Sin embargo, enumeró algunas desventajas en su uso, tales como "frecuentes roturas del film plástico, ataque de roedores y humedad en caso de lluvias abundantes". No obstante para Viscovich "los silos bolsa no afectan demasiado al acopiador-cooperativa, ya que no almacenan grandes tonelajes y más tarde o más temprano terminarán pasando por el acopio o cooperativa. En la región, son pocos los que pueden hacer negocios directos con aceiteras y exportadores".

  Al mismo tiempo, reconoció que "con respecto al transporte, necesariamente el silo debe cargarse en camión, lo que puede ocurrir es que el vaciado se produzca fuera del tiempo de cosecha, y que la oferta de camiones en esa época del año conspire, con el mantenimiento del nivel de tarifas". Además —agregó— "si este cereal no se descarga en una planta del pueblo y la venta es directa, los más perjudicados son el transporte local y la mano de obra de Uatre".

  Así las cosas, este invento bien argentino para abaratar costos en el campo ya genera polémica, porque donde unos se benefician, otros ven perder sus fuentes de ingresos.