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Lecturas: internet, el pop y la producción de arte

Cae el muro. Berlín. 1989. Nadie sospecha (o sólo unos pocos) el río de tinta que comenzará a correr por tal acontecimiento; no porque sea un hito en la historia universal únicamente, sino porque, además...

Domingo 20 de Enero de 2008

Cae el muro. Berlín. 1989. Nadie sospecha (o sólo unos pocos) el río de tinta que comenzará a correr por tal acontecimiento; no porque sea un hito en la historia universal únicamente, sino porque, además, condensa significados ideológico-culturales complejos. ¿Es el fin de las utopías? Los ensayos de Mercedes Bunz responden, paradojalmente, que sí y que no. Que sí: "como la utopía fue siempre parte del socialismo (esa palabra hoy descompuesta y corroída), es como si la desintegración del Bloque del Este la hubiera alterado hasta transformarla en una ruina". Que no: "lo que se observa es que las ideas utópicas en el sentido de la tradición comunista reaparecen hoy en un lugar completamente distinto, como es el discurso en torno a lo digital".

  En un tono expositivo, los ensayos se concentran en ciertos movimientos y cambios culturales contemporáneos que cobran fuerza luego de la caída del muro: la copia digital y el arte pop. Esa dupla temática organiza el libro en dos partes. La primera se compone de cinco artículos sobre el fenómeno de intercambio de producciones culturales vía Internet. Para Bunz, las transformaciones que produce la web no son sólo tecnológicas, sino también políticas: crea un espacio (virtual) en el que todos pueden expresarse y en el cual se anulan las diferencias. Esta disolución de las jerarquías sociales implica, además, aniquilar la distancia entre el original de una producción cultural y su copia. Internet hace circular copias de copias, sin saber cuál ha sido el origen de la cadena. De este modo, y devota a una línea de pensamiento que puede remontarse a Walter Benjamim, Gilles Deleuze, Jacques Derrida y Michel Foucault, la autora asegura que en esa proliferación sin centro se encuentra la utopía, en tanto que posibilita desbaratar cualquier mecanismo de control.

  La segunda parte, titulada "El pop como irritación", explora diversos aspectos de la cultura pop en los 90 y en la actualidad. Sobresalen dos temas. Uno, vinculado a los límites del arte a partir del movimiento pop. Al respecto, Bunz sostendrá que no sólo las fronteras que lo separan de otras disciplinas han sido abolidas en el pop, sino, además, el estatuto de artista: "las fronteras se han abierto, se han desplazado. Tanto en el campo del arte como en el de la moda, notamos la disolución de una orientación hegemónica"; lo que trae como consecuencia que "ya no es necesario ser artista para hacer arte".

  El otro tema pone en evidencia cómo la juventud ha perdido la hegemonía en la lucha por reivindicaciones utópicas, lo cual, para Bunz emerge en el hecho de que en el pop, las distancias generacionales se han desbaratado. Ya no es necesario ser joven para consumir cultura pop; una cultura concebida en el pasado como subcultura de irritación, de resistencia y rebeldía adolescente. Ahora, y a cualquier edad, se accede al pop, se lo consume y la juventud parecería haber cambiado su estatuto: ya no se cree en los jóvenes como promesa de un futuro mejor.

  Los ensayos que conforman el libro, seleccionados por Cecilia Pavón, han sido escritos entre 2001 y 2006 para revistas alemanas y congresos culturales. Como crítica cultural y periodista, Bunz opera un juego con el límite entre las disciplinas y con la distancia entre una cultura alta y otra baja: Rousseau, Althusser, Thierry de Duve, los grupos de rock Underground Resistance o Kraftwerk son puestos en relación y diálogo para crear sentido en torno del estatuto de lo contemporáneo.

  El inconveniente de ese juego es que, a veces, los textos poseen un vacío argumentativo opacado por un exceso de exposición. Las ideas parecen no sostenerse con consistencia. A pesar de ello, La utopía de la copia presenta algunos ensayos ("La utopía de la copia", "La relación entre el hombre y la máquina", "Club de fans de la adolescencia", "Cruzar las fronteras en lugar de importar y exportar") que son importantes para tratar de develar los avatares de nuestro presente.

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