Sábado 08 de Diciembre de 2007
Samuel Morse (1791-1872) fue el inventor del código que lleva su nombre. Cuando en 1832 proyectó la construcción de un telégrafo tuvo que sortear una infinidad de dificultades. Hasta que en 1843 se llevó a cabo la primera transmisión y el éxito fue tal que se formó una compañía que cubría el territorio americano de líneas telegráficas.
Cuando en 1860 Napoleón III le concedió un justo premio de reconocimiento por su invento, en Estados Unidos y en Europa ya había numerosas instalaciones morse. En el año de su muerte, el continente americano estaba cruzado por más de 300.000 Km. de líneas con ese sistema de comunicación.
Tanto Juan Del Campo como Orfilio Guevara son los integrantes del Radio Club Rosario que aún siguen cultivando y practicando la radiotelegrafía. "El código Morse es poderoso y siempre va a existir porque su importancia radica en que cuando fallan todos los demás sistemas se puede aplicar el Morse. Por supuesto que del otro lado hace falta alguien que lo sepa", indica Del Campo.
El código Morse representa los caracteres a través de "puntos" y "líneas" que corresponden a impulsos eléctricos que producen una señal acústica o luminosa de una cierta duración. Tomando el punto como unidad, este tiempo de duración es de aproximadamente 1/25 segs, siendo una línea el equivalente en tiempo a tres puntos. Los espacios entre las letras son de 3 puntos, y de 5 puntos entre palabras.