Ovación

Seguimos abrazados a Lionel Messi

Más allá del recambio, la selección mostró ante Ecuador que sigue dependiendo de Messi. El equipo de Scaloni debe soltar amarras para emprender la evolución

Viernes 09 de Octubre de 2020

Todo el mundo destacó la importancia de arrancar ganando las eliminatorias sudamericanas y por supuesto que está bien. Cualquier otro resultado hubiera sembrado sospechas sobre un proyecto que está en sus comienzos y que, más allá de los respaldos indispensables que recibió, necesita todavía legitimarse y eso sólo será cuando se traduzcan en logros importantes. La selección de Lionel Scaloni por ahora es un boceto de buenas intenciones que pretende borrar de un plumazo a toda una generación, excepto claro al mejor del mundo y poco más. Y los antecedentes de amistosos o de la Copa América del año pasado, merecen que le den crédito. De todas formas, la saludable aparición de algunos buenos valores de jugadores desparramados por el mundo, aún no tapa el hecho de que todavía todo gira alrededor de Lionel Messi. Es lógico, es el más grande jugador después de Maradona, pero al menos el jueves en la Bombonera se mostró que necesita más jerarquía a su lado para que la ilusión se trasforme en crecimiento.

Rusia sí fue una decepción, como su angustiosa clasificación que obró como todo un presagio. A toda una generación de futbolistas que brillaron en los mejores clubes del mundo se la tildó de fracasada, porque para el argentino medio es un fracaso llegar a una final y perderlas, aunque sea por tan escaso margen. Eso y el caos que por entonces sumergía a la organización del fútbol argentino llevaron a tomar decisiones de las más insólitas, como darle el equipo de todos a uno de los ayudantes del último técnico que mordió el polvo, sin ninguna experiencia con equipos profesionales.

A contramano de todo lo aconsejable, Scaloni la fue llevando bien y encarnó el recambio. Y su mejor apoyo se lo dio el mismo Messi, quien con actitudes y hechos apuntaló el proceso y le dejó en claro que se siente cómodo siendo más referente que nunca ante tanta ausencia de pesos pesado en el plantel.

Pero por supuesto, la apuesta conlleva un riesgo enorme, que disimuló la victoria en el primer partido importante en serio del ciclo, pero que puede pagar costo en el futuro. Esta selección bajó hoy su nivel y se puede ver en jugadores que, si bien muchos están en Europa, no están en los mejores clubes, salvo excepciones. Y mientras, se deja afuera a un jugador que viene de ser la figura de su equipo en la final de la Champions League, nada menos, como Angel Di María.

Ayer el ex canalla bajó un cambio, posteó en las publicaciones del propio Messi y mostró que le erró en la queja pública por la no citación para esta doble fecha. Pero su fastidio tiene fundamento. Di María seguramente hubiera sido mucho más incisivo de lo que fue el Huevo Acuña ante una Ecuador que, dicho sea de paso, es de las más flojitas de su historia reciente al menos. Tal vez no queda otra que encarar con esta camada de jóvenes, pero lo dicho, no se puede prescindir de la experiencia. En cualquier circunstancia todo gira alrededor de Leo, pero se necesita algo más que estar abrazados a él.

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