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Se halla estable el bebé siamés que sobrevivió a la operación en Baigorria

Lucas Lodi, el bebé siamés que sobrevivió el viernes pasado a la operación para separarlo de su hermano, se halla estable y según informó Liliana Ramírez, la jefa del servicio de Neonatología del hospital Eva Perón, “van mejorando los signos vitales”.

Martes 22 de Enero de 2008

Granadero Baigorria.— Lucas Lodi, el bebé siamés que sobrevivió el viernes pasado a la operación para separarlo de su hermano, se halla estable y según informó Liliana Ramírez, la jefa del servicio de Neonatología del hospital Eva Perón, “van mejorando los signos vitales”.
  Los facultativos dijeron que mañana le practicarán al bebé una cirugía complementaria para cerrar la cavidad abdominal y que estiman que la internación podría demandar al menos un mes. Además aclararon que la situación es aún delicada y que Lucas sigue conectado a un respirador artificial porque está sedado.

Un caso cada 200 mil. El jueves 17, a las 9.45, en el octavo mes de gestación la madre fue sometida a una cesárea en el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria para dar a luz a dos bebés siameses unidos por el hígado a la altura del abdomen, una falla genética que se produce, de acuerdo a las estadísticas, una vez cada 200 mil casos.
  El pasado viernes los gemelos, que entre los dos pesaban poco más de tres kilos, fueron sometidos a una operación para separarlos, a la que Darío, el más complicado de los dos, no sobrevivió, por lo que ahora todas las esperanzas apuntan a la evolución de Lucas.

Nueva cirugía. Mañana Lucas será sometido a una nueva intervención quirúrgica para cerrar la cavidad abdominal, el lugar por donde se encontraba unido a su hermanito fallecido.
  Según Ramírez: “Ya pasaron las 72 horas iniciales de más riesgo posquirúrgico. Ahora ingresó en la etapa de recuperación. Está muy estable, con poca medicación presora. Desde ese punto de vista el panorama es optimista”.
  Tras informar del cuadro de situación a Patricia Pinto de Lodi, la mamá de Lucas que se encuentra alojada en la residencia de Neonatología donde se alojan las madres que llegan de localidades más alejadas, Ramírez comentó a La Capital que el bebé “está orinando muy bien y tiene la presión arterial estable”.

Respiración mecánica. Con respecto al uso de asistencia mecánica para respirar Ramírez aclaró que “el respirador artificial Lucas lo usa porque los medicamentos para paliar los dolores lo mantienen sedado, por lo cual se hace necesario reemplazar la respiración natural, pero el bebé no presenta ninguna deficiencia”.
  En relación al futuro, Ramírez manifestó que “lo que sigue es una etapa muy lenta de retiro de los medicamentos que se le suministraron todos juntos, además mañana empezará a recibir alimentación parenteral, los intestinos funcionan con normalidad, incluso tuvo una deposición”. Además remarcó que “si todo sigue su curso Lucas estará internado al menos un mes antes de recibir el alta”.

Inquebrantable. Con la entereza suficiente que para este tipo de situaciones caracteriza a las mujeres, Patricia sabe que ella y su familia atraviesan un momento sumamente delicado y sin perder las esperanzas sostuvo: “No puedo ni debo caerme, tengo que tener fuerzas para salir adelante con Lucas”.
  Desde un primer momento cuando a los cinco meses de embarazo supo que los gemelos que contenía en su seno materno no se habían separado, la familia tomó conciencia de lo que se venía. “Fue un logro que nacieran los dos vivos, siempre supimos que uno podía morir al nacer o en la operación, incluso los dos. Es más, sabemos que la situación de Lucas sigue siendo muy delicada, hace tiempo que venimos hablando entre nosotros, con mi marido, preparando a mis otros hijos para que estuvieran mentalizados para este momento tan difícil”.
  La mujer se trasladó momentáneamente el viernes a Las Rosas para asistir a la sepultura de Darío, el siamés que no logró sobrevivir a la cirugía de separación, y sigue ahora alojada en la residencia de Neonatología. “Con las otras madres nos damos mucho apoyo, y entre todas nos contenemos, trato de no estar sola porque ahí me vienen muchas ganas de ponerme a llorar, pero sé que tengo que estar firme junto a Lucas”, remarcó Patricia.
  Patricia y Gabriel Lodi tienen otros tres hijos: Antonela de 13, Jonathan de 10 y Santiago de 8. Su gran esperanza pasa ahora porque Lucas sobreviva para retomar la normalidad de su vida en Las Rosas. “Sigo pidiendo a la gente que cree, que rece junto a mí por la vida de mi hijo”, sostuvo Patricia. l

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