Jueves 29 de Octubre de 2020
Lejana y siempre blanca, la Base Antártica Marambio cumple este jueves 29 de octubre sus primeros 51 años. El objetivo de la estación científica y militar permanente de la Argentina es “alcanzar y mantener la capacidad logística que permita brindar apoyo a las actividades de investigación científica de institutos nacionales, extranjeros e internacionales que se realicen en el continente antártico”. Además, es la puerta que conecta a la Antártida con el país.
La base se encuentra ubicada en la isla Marambio, anteriormente llamada isla Seymour, que tiene alrededor de 14 kilómetros de longitud por 8 de ancho. Se ubica a 3600 kilómetros de Buenos Aires y a 2800 kilómetros del polo sur en línea recta. Las temperaturas promedio fluctúan entre 1 y 2°C bajo cero en verano, mientras que en invierno pueden estar entre los -20 y -22°C.
El hecho de que el lugar esté completamente aislado era algo corriente hasta que en la década del 50 el vicecomodoro Gustavo Argentino Marambio comenzó a sobrevolar y estudiar posibles lugares de aterrizaje en el sector antártico que reclama como propio la Argentina. En ese momento, Marambio era el Jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea de Tareas Antárticas (FATA) y era quien se iba a ocupar de la operación. Sin embargo, en 1953 un trágico accidente aéreo en Villa Mugueta, Santa Fe, acabó con su vida. La base fue bautizada en su honor.
Tras haber realizado otros viajes al lugar con diferentes equipos de la Fuerza Aérea, se pudo localizar un sitio que podía funcionar como pista de aterrizaje para grandes aeronaves sin necesidad de usar sistemas de esquíes sino ruedas tradicionales. Como había que crearla desde cero, se conformó la Patrulla Soberanía, conformada por un grupo de hombres que trabajaron durante todo el invierno de 1969 para hacerla realidad.
Finalmente, el 29 de octubre de ese año aterrizó un avión Fokker F-27 que trasladaba al Ministro de Defensa, al Jefe de Estado Mayor General de las Fuerzas Aéreas y a otras autoridades para inaugurar la tan ansiada pista. La aeronave tenía la particularidad de que contaba con el tren de ruedas convencionales.
“A partir de entonces se abrieron nuevas rutas en sentido transpolar, la Antártida es un pedazo más de nuestra Patria, donde viven familias y nacen argentinos”. Así describe la fundación -en su sitio web- la fundación Marambio.
Hoy en día la base está poblada de especialistas que cuentan con alojamiento, además de una usina, enlaces de radio, centros meteorológicos, museo y hasta hangar para las aeronaves. Se calcula que en verano la habitan alrededor de 150 personas, mientras que en invierno hay tan solo un promedio de 75.