Miércoles 27 de Agosto de 2008
San Vicente.— Las características particulares de esta población del sudeste del departamento Castellanos, de poco más de seis mil habitantes, superan la capacidad de asombro de quien la visita sin conocer su historia.
Emplazada en una región de privilegio por la calidad de sus campos para la actividad agraria, como innumerables poblaciones argentinas carece de acta de fundación y sólo se conoce la fecha de pedido de habilitación de traza al Departamento Topográfico Provincial: 22 de marzo de 1884.
Ubicada a la vera de la ruta 34, a 170 kilómetros al noroeste de Rosario, sus cualidades estéticas evidencian una histórica capacidad de planificación urbana. Testimonio de ello son una espléndida plaza central que contrasta con el resto de un paisaje afectado por la larga sequía, los bulevares que la circundan y los que de allí trazan la planta urbana hacia los cuatro puntos cardinales, todos ornamentados con deslumbrantes lapachos rosados en flor.
A pesar de que los lugareños marcan como signo negativo una carga idiosincrática conservadora, heredada de la pionera comunidad piamontesa, hay signos que marcan una identidad creada, protegida y defendida a lo largo de los años y que hoy se erige y marca la diferencia respecto de otras poblaciones.
Entre otras muestras de ese fenómeno, basta decir que en San Vicente se creó en 1920 la primera cosechadora de Sudamérica. y desde hace 60 años se practica rugby en forma ininterrumpida, una característica única en los pueblos del interior santafesino.
También se alcanzó un nivel de motorización institucional que marcó el camino para alcanzar logros en disciplinas culturales, educativas y deportivas.
Las actividades culturales se desarrollan en un esplendoroso edificio en el que funcionó el hospital de la localidad, cuyo fundador fue el médico Alfredo Grassi, el primer graduado en medicina de la Universidad Nacional de Rosario. El viejo edificio, ahora refuncionalizado, alberga la Casa de la Cultura, la Biblioteca Popular Mariano Moreno, el Museo y Archivo Histórico Regional de San Vicente y se realizan allí talleres de cerámica y vitrofusión, entre otros. También ensaya en ese lugar el Coro Polifónico Comunal San Vicente, una formación de 40 años de trayectoria que representó a la localidad a nivel regional, nacional e internacional.
Otro orgullo local es el Anfiteatro José Hernández, construido bajo normas de diseño avanzadas que conforman un sitio integrado en el corazón de la ciudad que alberga a más de 700 personas. Las bellas pérgolas que lo circundan .