Miércoles 28 de Mayo de 2008
La tuberculosis es una enfermedad antigua y olvidada que sigue propagándose. Es contagiosa y afecta principalmente los pulmones. El abandono de los tratamientos ha llevado al desarrollo de una forma multirresistente a los fármacos. Para garantizar el cumplimiento del tratamiento, un programa municipal viene realizando un seguimiento de los pacientes que consiguió mejorar la adhesión.
Se trata del Programa Integral para el Abordaje de la Tuberculosis que depende del Area de Salud Respiratoria de la Municipalidad. Desde 1996 viene implementando la estrategia denominada "Tratamiento directamente observado" a través de los centros de atención primaria.
Esta estrategia demostró un aumento en la cantidad de personas que terminan con éxito la terapéutica, alcanzando en los años 2006 y 2007 un 83 por ciento cuando la meta internacional es del 85 por ciento.
Así lo dejó en claro la coordinadora del área, la neumonóloga Beatriz Amigot, quien aseguró que el programa aplicado demostró una tendencia al descenso de la mortalidad y mejoró la obtención de datos epidemiológicos, pudiendo hoy contar con información del 99,5 por ciento de los casos tratados.
Emergencia mundial. El seguimiento de los tratamientos surgió a partir de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró en 1993 el estado de emergencia mundial por el aumento de enfermos de tuberculosis —que se creía en vías de eliminación—, la aparición de una forma multirresistente a las drogas y la asociación de la enfermedad con el VIH/sida.
La medicación para tratar la patología es altamente efectiva, dijo la especialista, pero para que dé resultados hay que cumplirla en forma adecuada. Años antes se indicaba el tratamiento durante 12 meses y luego se resolvió que 6 meses eran suficientes. Esto llevó a un mejor cumplimiento de la medicación.
¿Cómo funciona la estrategia del tratamiento directamente observado? Cuando el paciente con tuberculosis se dirige al centro de atención primaria más cercano a su domicilio se elige a un referente del equipo de salud, que suelen ser enfermeros para la supervisión del cumplimiento de la terapia medicamentosa.
"Ellos acompañan y buscan crear un vínculo con el paciente. Lo orientan en el seguimiento del tratamiento y están atentos a que no lo abandone. Es común que ante la rápida mejora de los síntomas se dejen los medicamentos", agregó la neumonóloga Mónica Cuello, coordinadora del programa.
De acuerdo a los relevamientos realizados desde el programa, en el 2007 se diagnosticaron en los efectores municipales de la ciudad 168 casos y el año anterior, 167. En todos los efectores rosarinos, tanto municipales como provinciales, se detectaron 286 casos a lo largo del 2006.
También se sabe que en el 2006 se registraron 324 casos en el departamento Rosario y durante el mismo año en la provincia de Santa Fe fueron 549 las personas diagnosticadas por tuberculosis.
Grupo más vulnerable. La enfermedad afecta a personas de diferentes edades pero el grupo más vulnerable está entre los 19 y 29 años; con menor frecuencia entre quienes tienen 29 y 49 años y decae en los extremos de la vida.
"Entre 1996 y el 2006 la notificación por edad sufrió un descenso en el rango entre los 25 y 40 años que puede estar relacionado con la disminución de los casos de coinfección con el VIH comprendidos en esta misma franja de edad. También puede tener que ver con una menor transmisión de la infección como consecuencia del diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno del bacilo", explicó Amigot.
Para Amigot el panorama no es tan preocupante porque —según dijo— en los últimos años hay una tendencia al descenso oscilante de la patología en la ciudad como en el país. El dato proviene de una evaluación realizada en noviembre del 2007 por la Organización Panamericana de la Salud en las provincias de Jujuy, Salta, Santa Fe y Buenos Aires, entre otras.
Pero lo cierto es que la tuberculosis sigue expandiéndose. Algunas de las zonas más afectadas a nivel internacional son China, Ecuador, Israel y Sudáfrica, y en Argentina, las provincias de Salta, Jujuy, Chaco y Formosa, entre otras. Un problema mundial que reclama atención.