Salud

Servicios complementarios de salud, en alza

Cada vez son más las personas que contratan servicios complementarios de salud, incluso cuando cuentan ya con obra social o medicina prepaga. Las demoras en los turnos médicos, la falta de descuentos en ópticas, las deficiencias en la cobertura de odontología y otras especialidades, generan que muchos decidan pagar un abono mínimo mensual...

Miércoles 30 de Enero de 2008

Cada vez son más las personas que contratan servicios complementarios de salud, incluso cuando cuentan ya con obra social o medicina prepaga. Las demoras en los turnos médicos, la falta de descuentos en ópticas, las deficiencias en la cobertura de odontología y otras especialidades, generan que muchos decidan pagar un abono mínimo mensual para recibir una atención más completa en lo que hace a la salud personal y familiar. Otros, utilizan estos servicios básicos como única cobertura y los completan con la atención en la salud pública.
  El 50% de los habitantes de Rosario y zona de influencia tienen un servicio de salud, ya sea obra social (por aportes obligatorios de personas en relación de dependencia o autónomos que adhieren al monotributo) o algún servicio de medicina prepaga. El 50% restante se divide entre quienes tienen servicios complementarios de salud como única cobertura y otro porcentaje se atiende en hospitales y efectores públicos. “Tanto las obras sociales como algunos servicios prepagos dejan una cierta cantidad de demandas insatisfechas. En rigor, no están obligadas a brindarlas, pero por cuestiones culturales o por una evolución natural de las costumbres la gente las pide. Para esas personas los servicios complementarios de salud son una alternativa válida”, explicó Jorge Milito, gerente general de Previnca, una empresa líder en dicho mercado.
  
Llenar vacíos. “Los servicios complementarios de salud están programados para cubrir las demandas insatisfechas del PMO (programa médico obligatorio). Nosotros, por ejemplo, nos enfocamos mucho en atención ambulatoria y atención en domicilio. Pero ¿por qué hoy estos servicios resultan complementarios?”, se preguntó Milito. “Porque vemos cada vez con más frecuencia que muchas obras sociales están dando a sus afiliados turnos en especialistas o generalistas con demoras de semanas y hasta de uno o dos meses, porque no todas las coberturas tienen servicios de asistencia domiciliaria, porque se le pide al afiliado que vaya a autorizar y comprar las órdenes con todo lo que ello implica. Entonces, quienes ofrecemos servicios complementarios nos enfocamos en asistir esa demanda y brindamos clínicas propias o contratadas en las que la demora con un especialista es, a lo sumo, de una semana, que es lo razonable”.
  El mapa de la salud se mueve en forma permanente. Después de la crisis de 2001 mucha gente quedó fuera del mercado laboral, otros, pasaron a engrosar las filas del trabajo no formal. Fue allí cuando la desprotección en salud se notó con más fuerza y cuando empezaron a escalar los servicios complementarios como una alternativa válida, incluso en otros segmentos poblacionales. Por eso, dice Milito, ahora “estamos enfocados en brindar el servicio a quienes ya tienen cobertura pero por las razones antes enumeradas tienen determinados vacíos a cubrir”.
  
Salud pública. El gerente de Previnca se refierió además a la salud pública y su relación con este tipo de servicios. “Somos aliados de la salud pública. Con una cuota mínima hay un gran porcentaje de gente que utiliza nuestras prestaciones y entonces no hace uso del efector municipal o provincial”, reconoció.
  Descuentos importantes en medicamentos (en algunos casos adicionales a los que ya hacen las obra sociales), en ópticas, en ortopedia, servicios de enfermería, prestaciones en odontología, atención domiciliaria tanto en la consulta como en la emergencia, kinesiología en domicilio y rapidez en los turnos médicos están en la lista de razones que esgrimen quienes deciden contratar un servicio de salud complementario, una opción a tener en cuenta.

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