Pasar de un contenido a otro durante largos períodos puede generar cansancio mental e interferir con la concentración y el descanso. Incorporar algunas pausas ayuda a recuperar un uso más consciente del celular
09:34 hs - Lunes 10 de Agosto de 2026
Se abre una red social para mirar un mensaje y, casi sin darse cuenta, se pasan varios minutos recorriendo publicaciones y videos. El scroll infinito facilita el acceso a información y entretenimiento, pero también puede hacer que resulte difícil reconocer cuándo es momento de detenerse.
El consumo se vuelve automático, prolongado o interfiere con otras actividades, puede afectar la atención, el sueño, el estado de ánimo y el bienestar cotidiano. ¿Qué pasa en el cerebro cuando se hace scroll? Las redes sociales ofrecen estímulos nuevos de manera constante: una imagen, un mensaje, una noticia o un video diferente cada pocos segundos. Esta variedad puede mantener la atención durante más tiempo de lo que se había planeado.
El problema no es mirar un contenido puntual, sino permanecer de manera automática en ese flujo, sin registrar cuánto tiempo pasó o por qué se sigue mirando. “Cuando este hábito se repite durante períodos prolongados, puede costar más sostener la atención en otras tareas, frenar el impulso de seguir mirando o volver a concentrarse después de usar el celular. El impacto puede variar según el tiempo de uso, el tipo de contenido y el momento del día”, advierten desd el área de Asesoría Médica de Osde.
Pasar rápidamente de una publicación a otra hace que la atención cambie de foco de manera constante. Según investigaciones realizadas por la Universidad de California en Irvine, las personas permanecen, en promedio, alrededor de 47 segundos en una pantalla antes de dirigir la atención hacia otra actividad.
En otro estudio sobre las interrupciones durante la jornada laboral, se observó que las personas demoran, en promedio, cerca de 25 minutos en retomar la tarea que habían dejado. Este cambio frecuente entre actividades puede generar cansancio mental y dificultar el regreso a tareas que requieren una atención sostenida.
Cómo puede influir el contenido en el estado de ánimo
No solo importa cuánto tiempo se pasan en las redes, sino también qué se mira. Cuando una persona se siente preocupada, triste o estresada, puede buscar contenidos que coincidan con ese estado emocional.
A su vez, exponerse repetidamente a noticias negativas o publicaciones que generan angustia puede intensificar el malestar. Así puede producirse un círculo en el que el estado de ánimo influye en el contenido elegido y ese contenido vuelve a impactar en cómo uno se siente.
Consejos para regular el uso del celular
No se trata de eliminar las redes sociales, sino de recuperar la decisión sobre cuándo y para qué usarlas. En personas adultas, se aconseja limitar el uso recreativo de pantallas a no más de dos horas por día e incorporar pausas cada 30 minutos.
Algunas estrategias pueden ayudar:
Revisar el tiempo que se le dedica a cada aplicación.
Definir momentos específicos para mirar las redes.
Desactivar las notificaciones que no sean necesarias.
Evitar usar el celular durante las comidas, las conversaciones y otros momentos compartidos.
Procurar no empezar ni terminar el día haciendo scroll.
Dejar el celular lejos de la cama durante la noche.
Hacer pausas para moverse o realizar otra actividad.
Observar cómo uno se siente después de consumir determinados contenidos.
Evitar el celular durante los momentos de encuentro ayuda a reducir las distracciones y a estar más presentes en los vínculos. También es conveniente limitar su uso antes de dormir, para que no desplace ni interfiera con el descanso. Las recomendaciones oficiales sobre uso responsable sugieren no revisar mensajes mientras se conversa, se cena o se comparten actividades con otras personas, y establecer momentos del día sin pantallas.
“Se puede comenzar por un cambio pequeño, como dejar el celular durante las comidas o evitar las redes durante la hora previa al descanso”, recomiendan los especialistas.
Recuperar el control también es cuidarse
La tecnología forma parte de la vida y puede ayudar a comunicarse, informarse y entretenerse. La clave está en que su uso no desplace el descanso, el movimiento, el trabajo, el estudio o los vínculos.
Registrar cuánto tiempo se pasa haciendo scroll y cómo uno se siente después puede ser el primer paso para construir una relación más consciente con el celular.