Es una afección cada vez más frecuente que afecta la calidad de vida pero que hoy tiene nuevos tratamientos
Domingo 14 de Diciembre de 2025
El ojo seco es una enfermedad muy frecuente, multifactorial y crónica que afecta la superficie ocular y puede generar molestias, alteraciones visuales y, en algunos casos, lesiones en la córnea y la conjuntiva. Desde el Centro de la Visión Gordon Manavella, la Dra. Carla Sánchez Mazzaferri, médica oftalmóloga señala que en el consultorio se observa un aumento sostenido de pacientes con esta condición, que suele presentarse con síntomas intensamente molestos, como ardor, picazón, sensación de cuerpo extraño, irritación, sequedad, enrojecimiento y visión borrosa. Según indica, también puede aparecer una mayor sensibilidad a la luz, complicando la vida diaria de quienes la padecen.
Un reciente estudio publicado en la revista Discover Public Health en agosto de 2024 analizó una muestra de 10.812 personas de 12 a 94 años en Argentina y reveló una prevalencia de ojo seco del 42,1 %. La investigación mostró además que la incidencia es mayor en mujeres (45,1 %) que en hombres (30,8 %).
¿A qué se debe el aumento de los casos? La Dra Sanchez Mazzaferri señala la mayor exposición a las pantallas que hace que inconscientemente se parpadee menos. “También podemos mencionar otras causas como la menopausia, enfermedades o deficiencias hormonales, trastornos de las glándulas de Meibomio (las que producen la capa lipídica de la lágrima) y factores ambientales el viento, la calefacción y el aire acondicionado, el humo, el uso de lentes de contacto, algunas medicaciones y por ultimo las enfermedades autoinmunes o inflamación crónica en la superficie ocular”, comenta.
Diagnóstico
El diagnóstico de ojo seco requiere una evaluación integral que incluye:
• Historia clínica detallada y valoración de los síntomas.
• Pruebas para analizar la cantidad y calidad de la lágrima, como el tiempo de ruptura de la película lagrimal y tinciones de superficie ocular.
• Exámenes específicos de las glándulas de Meibomio y de la película lagrimal mediante equipos especializados.
La especialista comenta que la disponibilidad de equipamiento de última generación permite hoy abordar esta patología con métodos modernos, seguros y mínimamente invasivos, mejorando la precisión diagnóstica y la efectividad del tratamiento.
Luz Pulsada Intensa (IPL): una opción terapéutica innovadora
Entre las nuevas tecnologías aplicadas al tratamiento del ojo seco se encuentra la Luz Pulsada Intensa (IPL), una técnica que emite pulsos controlados de luz sobre los párpados y la zona periocular. La oftalmóloga explica que inicialmente se utilizó en dermatología para tratar patologías como rosácea o problemas vasculares, pero posteriormente se comprobó que producía mejoras significativas en pacientes con ojo seco al optimizar la calidad de la lágrima y reducir la inflamación de los bordes palpebrales
¿Cómo actúa la IPL?
Este tratamiento permite:
• Reducir la inflamación en los párpados y la superficie ocular, al cerrar pequeños vasos anómalos (telangiectasias) responsables de liberar mediadores inflamatorios.
• Estimular las glándulas de Meibomio, mejorando la secreción lipídica que evita la evaporación de la lágrima.
• Disminuir la carga bacteriana y demodex (parásitos microscópicos que afectan los folículos de las pestañas).
• Mejorar la función de la película lagrimal
Procedimiento
• Se realiza en consultorio, sin necesidad de anestesia ni recuperación posterior.
• Se colocan gafas protectoras y se aplica un gel conductor sobre la piel.
• Se emiten una serie de pulsos de luz en la zona de los párpados inferiores (y, según el caso, también superiores).
• Cada sesión dura 10 a 15 minutos.
• El protocolo habitual incluye entre 3 y 4 sesiones espaciadas cada 2 o 3 semanas.
Resultados observados
Entre los beneficios más destacados se encuentran:
• Mejora significativa de los síntomas: menos ardor, enrojecimiento y sensación de cuerpo extraño.
• Reducción del uso de lágrimas artificiales.
• Efectos duraderos (con mantenimiento cada 6-12 meses, según el caso).
• Procedimiento no invasivo, indoloro y seguro cuando es realizado por profesionales entrenados.
Una condición frecuente, pero cada vez más tratable
La Dra. Sánchez Mazzaferri sostiene que el síndrome de ojo seco puede afectar considerablemente la calidad de vida, pero que hoy existen herramientas diagnósticas y terapéuticas capaces de cambiar el pronóstico si la afección se detecta y trata a tiempo. La incorporación de tecnologías como la Luz Pulsada Intensa y la posibilidad de realizar tratamientos personalizados representa, según la especialista, “un antes y un después en la forma de cuidar la superficie ocular y mejorar la salud visual de los pacientes”.