Lunes 21 de Noviembre de 2022
TIEMPOS LÍQUIDOS, la obra de Zigmunt Bauman (1925-2017), muestra al mundo, luego de Auschwitz, el concepto de modernidad líquida, donde el mundo vive en una total incertidumbre, donde la planificación y las estrategias a largo plazo ya no existen.
La sociedad contemporánea se caracteriza, según Bauman, por una mezcla de fragilidad, movilidad constante y precariedad de los valores humanos.
Lo que hoy aparece como un interesante hallazgo, mañana puede ser superado por otro y así sucesivamente. Esto obliga a improvisar permanentemente nuevos modelos de producción, comercialización, integración y ruptura de acuerdos que parecían haberse escrito para un tiempo considerable.
Los sentimientos y los compromisos humanos también siguen este derrotero: el proyecto de vida, la familia, el matrimonio, la elaboración de los duelos, la ciudadanía en el país de nacimiento, los contratos laborales y comerciales, y algunos valores como la lealtad, el respeto, la forma de pensamiento, el amor a la Patria y todo tipo de acuerdo que pretenda durar más que una corriente de agua sin cauce, se van perdiendo en la velocidad de los acontecimientos sin poder construir una represa para poder preservarlos.
Todo se expande en este mundo moderno como una inundación, sin encontrar canales apropiados ni destinos previstos. Así también se pierden o se multiplican los fenómenos climáticos: el cambio de las estaciones, el deshielo, el aumento de la temperatura, los tsunamis, los terremotos, la sequía y las especies animales y vegetales que van desapareciendo.
Las formas de traer hijos al mundo también son diversas y la elección del género ya es una realidad. La inteligencia artificial ya es un hecho en los países más desarrollados y las formas de gobierno claman por tener nuevas modalidades en estos tiempos que corren.
Todo es cambio: veloz, audaz, inesperado, inquietante, atemorizante y acuciante. Esta es la historia humana actual. Y por más que no nos satisfaga a unos u otros, en intensidad, ritmo y alcance, es lo que está en acción y no hay chance, en el medio ambiente que nos rodea, de cambiar esta realidad, excepto una: La de ser felices por propia decisión, hoy, aquí y ahora, con quienes nos queremos, nos acompañamos, nos confiamos y nos unimos para desear en conjunto: un mundo mejor para todos.
Sostener y alimentar los vínculos humanos es una cuestión posible. Trabajemos juntos para ello.
Dra. CP Alicia Susana Nebbia