Salud

Los accidentes, primera causa de muerte en menores de 35 años

Quemaduras, caídas y ahogamientos producen más decesos que las enfermedades. Para el pediatra Aníbal Krivoy falta más conciencia acerca de los riesgos.

Miércoles 10 de Septiembre de 2008

Los accidentes son la causa número uno de mortalidad entre las personas de 1 a 34 años, según la Sociedad Argentina de Pediatría. Y a nivel mundial mueren por este motivo 180 mil niños menores de 15 años por año, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo la población no tiene plena conciencia acerca de los riesgos. Las personas en general se suelen preocupar más por algunas enfermedades graves.

Para el médico pediatra Aníbal Krivoy, los accidentes, ya sea los ocurridos en el hogar o en la calle, son situaciones prevenibles que deberían abordarse como un problema de salud pública al igual que otras patologías.

Justamente para hacer hincapié en que estas situaciones se pueden evitar, se modificó el concepto de accidente por el de lesión externa, con el objetivo de despegarlo de la idea de fatalidad, destino, mala suerte y azar. "La vacuna de esta enfermedad es la prevención, la educación", opinó Krivoy, coordinador médico del Centro de Emergencias de Niños (CEN).

Cada edad requiere determinadas precauciones. Los accidentes más frecuentes en los chicos menores de cuatro años suceden en el hogar. Según el pediatra, esto se debe a que es el lugar donde más tiempo permanecen y, además, a veces ocurre que los padres se relajan en la casa creyendo que están fuera de peligro cuando no es así. En esta etapa de la vida, los pequeños necesitan de una supervisión permanente de los adultos por su curiosidad y la falta de noción del peligro.

Cuando son bebés, los accidentes o lesiones externas no intencionales más comunes son las quemaduras, electrocuciones, caídas y afixia por cuerpos extraños (pueden ser piezas de juguetes que se desprenden o bolitas). Por esto es que aconseja no darles ningún objeto pequeño para que manipulen.

Al año de vida hay que estar atentos al riesgo de quemaduras. Suele ocurrir que los chicos tumban envases con contenidos calientes. Para evitar un problema se aconseja la utilización de las hornallas traseras y la colocación de las sartenes con los mangos hacia adentro.

Un lugar donde hay que estar bien atento es el baño. Los pisos resbalosos pueden producir caídas y posteriores golpes de gravedad con los sanitarios. Tampoco hay que dejarlos solos en la bañera.

Krivoy también recomienda cuidar a los chicos en el automóvil. Cuando son bebés colocar una silla, atrás del acompañante. Ponerlos mirando hacia atrás. Al adquirir aproximadamente diez kilos se los puede girar.

A los menores de 12 años, no dejarlos que viajen en el asiento delantero del vehículo y ponerles el cinturón de seguridad. Cuando ocurre un accidente de tránsito y el niño no está sujeto, suelen salir despedidos.

Por otra parte hizo especial hincapié en el cuidado de los chicos cuando hay piletas de natación para prevenir ahogamientos. Deben colocar un cerramiento seguro y no dejar objetos llamativos, como pueden ser juguetes, en la piscina. Además aconseja supervisar permanentemente a los pequeños.

Después de los cuatro años comienza la socialización de los chicos y adquieren más noción de los riesgos.

Aunque en la prepubertad y la adolescencia suelen incrementarse los accidentes por los cambios que se producen en esta etapa de la vida: se suelen sentir omnipotentes y buscan destacarse ante los pares.

 

Falta de conciencia. A Krivoy, integrante del comité de emergencia de la Sociedad de Pediatría, le preocupa la falta de conciencia de la población en relación a este tema. "No hay magnitud del problema. La curva de aumento de los accidentes sigue igual, no se ha estabilizado. Hacen falta políticas orientadas a la prevención primaria", opinó y agregó que los accidentes son uno de los problemas que más gasto generan en salud pública.

 

Educación. Para mejorar el panorama el profesional considera determinante la educación.

La consulta pediátrica puede ser una buena oportunidad para dialogar con los padres acerca de los peligros, y es importante también que los adultos hablen de estas situaciones con sus hijos. "Conversar con los chicos sobre los riesgos, mostrárselos y dejar abierto el diálogo para el intercambio", sugirió el médico pediatra, que también es secretario del comité de educación para la salud de la Sociedad de Pediatría.

El CEN es la extensión dedicada a emergencias médicas del Sanatorio de Niños de Rosario.

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