Lesiones de ligamento cruzado anterior en el fútbol, una preocupación creciente

Romina González, kinesióloga y docente de la Universidad del Gran Rosario (UGR), explica los factores detrás las lesiones de ligamento cruzado anterior y el rol de la kinesiología en los tratamientos de recuperación.

Viernes 18 de Octubre de 2024

Este año, muchos jugadores de fútbol en Argentina fueron noticia por sus lesiones, y muchas veces se trataba de roturas del ligamento cruzado anterior. Según Romina González, kinesióloga y docente de la Universidad del Gran Rosario (UGR), estos atletas quedan fuera de la competencia y el entrenamiento por al menos nueve meses, lo que afecta tanto al deportista como a su equipo. " No todos logran volver al mismo nivel tras la recuperación", señala la especialista, y destaca además el impacto a largo plazo de esta lesión.

Embed - Lesiones de ligamento cruzado anterior en el fútbol: una preocupación creciente

Uno de los principales factores que predisponen a este tipo de lesiones es el ajustado calendario deportivo, que impone una carga física excesiva sobre los jugadores. En el fútbol argentino, la falta de descanso entre partidos y la concentración de encuentros- debido a competencias como el Mundial o la Copa América- han aumentado la fatiga y disminuido el tiempo de recuperación de los jugadores, lo que eleva el riesgo de sufrir una rotura de los ligamentos cruzados.

González menciona otros factores de riesgo, como problemas en la biomecánica del jugador, déficit de fuerza en la musculatura de los miembros inferiores y la relación entre el calzado y la superficie de juego. "Todos estos elementos influyen en las probabilidades de sufrir una lesión, y es crucial abordarlos desde la prevención", explica.

El proceso de rehabilitación es largo y debe ser guiado por profesionales. Según González, "es importante trabajar en los déficits de fuerza, movilidad y biomecánica para asegurar un retorno seguro al deporte". Hoy en día, se sabe que intentar volver a la actividad antes de los nueve meses aumenta significativamente el riesgo de recaída, por lo que la paciencia es clave.

Afortunadamente, existen programas de prevención de lesiones destinados a deportes como fútbol, rugby y hockey, que han demostrado ser efectivos en reducir la incidencia de este tipo de lesiones. Estos programas se pueden incorporar en la rutina de calentamiento para fortalecer las áreas vulnerables y disminuir el riesgo de lesiones, permitiendo que los jugadores disfruten de una carrera deportiva más larga y saludable.