La enfermedad no suele presentar síntomas en las primeras etapas y afecta a unos 40 millones de personas en el mundo; por qué los controles oftalmológicos son clave
08:09 hs - Domingo 12 de Abril de 2026
El glaucoma es una enfermedad que se caracteriza por presión ocular elevada, alteración del campo visual y daño del nervio óptico. En el mundo existen aproximadamente 40 millones de personas que padecen glaucoma, y se estima que esta cifra podría aumentar a unos 70 millones hacia el año 2050.
"El glaucoma no suele presentar síntomas en las primeras etapas de la enfermedad. Cuando el paciente comienza a notar disminución visual (alteración del campo visual), muchas veces la enfermedad ya se encuentra en una fase avanzada", explica el Dr. Alfredo Bosio, integrante del Servicio de Oftalmología de Grupo Gamma.
En algunos casos puede manifestarse con dolor ocular intenso acompañado de náuseas y vómitos, en lo que se denomina glaucoma agudo, generalmente en personas de edad avanzada.
Los signos de glaucoma pueden observarse durante el examen oftalmológico en consultorio mediante lámpara de hendidura. "Cuando los pacientes refieren que les cuesta ver en la calle o que perciben la visión "como a través de un caño", el daño visual ya suele ser importante.", alerta el especialista.
Factores de riesgo
Hipertensión ocular: aumento de la presión ocular por encima de 21 mmHg (el rango normal se encuentra entre 9 y 20 mmHg).
Seudoexfoliación capsular: proceso de descamación interna ocular que obstruye el sistema de drenaje del humor acuoso del ojo.
Miopía alta: las personas con miopía elevada y antecedentes familiares de glaucoma presentan una incidencia mayor de padecer la enfermedad. En cambio, quienes tienen hipermetropía pueden presentar ángulos estrechos y desarrollar glaucoma de ángulo cerrado.
Antecedentes familiares: personas con familiares directos (padres o abuelos) con glaucoma que utilizan gotas hipotensoras oculares.
Enfermedades asociadas: como hipertensión arterial (HTA) y diabetes (DBT).
Medicamentos: el uso prolongado de corticoides en altas dosis, indicados para el tratamiento de patologías reumáticas o sistémicas, puede provocar glaucoma y también cataratas.
Clasificación del glaucoma
"Los oftalmólogos clasificamos el glaucoma en dos grandes grupos", señala el profesional y detalla que dentro de los glaucomas primarios se encuentra el GPAA (glaucoma primario de ángulo abierto) y el GPN (glaucoma de presión normal), en el cual el paciente presenta presión intraocular dentro de valores normales, pero con daño en la capa de fibras nerviosas y alteraciones del campo visual. Por otro lado, los glaucomas secundarios pueden originarse a partir de traumatismos oculares, uveítis e infecciones oculares severas, el uso de ciertos medicamentos como corticoides, topiramato y algunos antimigrañosos, así como también por migrañas, hipertensión arterial y diabetes.
¿Cómo prevenirlo y tratarlo?
Las personas con antecedentes familiares o con enfermedades asociadas deben realizar controles oftalmológicos anuales, que incluyen la medición de la presión intraocular (PIO).
En cada consulta, el oftalmólogo evalúa la presión ocular y la visión mediante diferentes estudios de rápida realización. Cuando existe sospecha de glaucoma, se indican estudios complementarios como campo visual computarizado (CVC), OCT de capa de fibras nerviosas, paquimetría corneal y UBM, entre otros.
En medicina, la prevención se basa fundamentalmente en la detección temprana de los casos.
Tratamiento
Los tratamientos actuales incluyen medicación en colirios con diferentes principios activos, así como procedimientos con láser (SLT o trabeculoplastia láser) o iridotomías, que ayudan a prevenir la progresión de la enfermedad y evitar la ceguera.
Además, los procedimientos quirúrgicos actuales permiten que aquellos pacientes que requieren múltiples medicamentos o que presentan efectos secundarios puedan mejorar su estado visual y reducir el riesgo de pérdida de visión.