Fertilidad: conversaciones en el consultorio de Ginecología
La consulta sobre el momento adecuado para buscar un embarazo, se da en una de cada cuatro pacientes, más allá de los problemas de fertilidad

Viernes 12 de Agosto de 2022

La edad materna es el factor de riesgo más importante de infertilidad en la pareja. Muchas pacientes nos contactan desde la adolescencia y es parte de nuestra tarea informarles sobre los problemas de fertilidad. Sin embargo, la conversación sobre cuál es el momento adecuado para buscar embarazo, se da sólo con una de cada cuatro pacientes. Y, en general, luego de los treinta años.

Las causas de esto son múltiples y, entre ellas contamos la sensación de la paciente de que hay tiempo “infinito” para la búsqueda de embarazo sostenida por algunos de los relatos que se leen o escuchan en los medios de comunicación masivos. Estos medios difunden los éxitos de la fertilización asistida de alta complejidad en mujeres de cuarenta años o más.

También se suma que las mujeres de 30 años que tienen pareja están preocupadas por el acceso al trabajo o su desarrollo laboral. Los especialistas sugieren que la charla comience antes, alrededor de los 25 años, cuando el tiempo está de parte de la mujer, sea que esté soltera o en pareja.

Iniciar la conversación

Mi propuesta es que se pueda preguntar sobre este tema y que sea el médico ginecólogo quién informe.

Algunos datos que conocemos: Los varones producen espermatozoides todo el tiempo, a lo largo de toda la vida. Las mujeres nacemos con el número de óvulos que gastamos en cada ciclo menstrual. La edad disminuye no sólo el número de ellos sino también su calidad. La fertilidad femenina va disminuyendo gradualmente a partir de los 32 años aproximadamente y lo hace más rápidamente a partir de los 37 años.

Las organizaciones médicas que confeccionan las guías médicas sobre las conductas a seguir, sugieren que las mujeres de 35 años que desean tener un hijo tienen un tiempo de búsqueda del embarazo de sólo seis meses y luego, si no lo han logrado, se las estudia junto con su pareja inmediatamente.

Se puede aprovechar la visita para trabajar sobre ciertos factores de riesgo de infertilidad conocidos como el consumo de tabaco y el exceso de peso.

La propuesta es que las mujeres dispongan de la información necesaria para su decisión.