La gastroenteróloga Verónica Armas explica por qué la endoscopía va mucho más allá de lo exploratorio y cómo puede cambiar el pronóstico de enfermedades del aparato digestivo
10:28 hs - Domingo 07 de Junio de 2026
En el ámbito de la medicina gastroenterológica, persisten interrogantes fundamentales que los pacientes suelen plantearse antes de acudir a una consulta médica: ¿por qué debería hacerme una endoscopía digestiva? o ¿para qué sirve realmente y qué beneficios concretos me brinda?. Lejos de ser un procedimiento meramente exploratorio, la endoscopía se ha consolidado como una práctica médica versátil capaz de cambiar drásticamente la evolución de diversas afecciones, permitiendo intervenir a tiempo donde antes, por falta de herramientas, se llegaba tarde.
Diagnóstico de precisión frente a síntomas comunes y crónicos
Si bien la comunidad general suele estar familiarizada con la función que cumple este estudio en el diagnóstico de patologías conocidas, resulta indispensable desglosar el amplio espectro de signos que justifican su indicación médica.
"A través de la endoscopía podemos llegar a un diagnóstico que no teníamos pensado originalmente", explica la Dra. María Verónica Armas, gastroenteróloga y especialista en Endoscopía Digestiva. Esta capacidad diagnóstica es lo que permite desentrañar el origen de malestares que el paciente arrastra durante meses.
Asimismo, existen señales de alarma en el aparato digestivo que requieren una evaluación pormenorizada. La pérdida de apetito, la aparición de asco hacia determinada comida o las molestias manifiestas para tragar y para el correcto paso de los alimentos son indicaciones clínicas de relevancia que no deben minimizarse. De igual manera, ante cuadros de intolerancias alimentarias, diarrea crónica u otros síntomas asociados a la malabsorción de nutrientes, la endoscopía se posiciona como la vía directa para establecer el diagnóstico preciso.
Más allá de la detección inicial, este procedimiento cumple una función insustituible en el seguimiento riguroso de enfermedades crónicas que requieren monitoreo a largo plazo para evitar complicaciones mayores. Entre ellas se destacan el denominado esófago de Barrett, una condición ligada al reflujo crónico, y las enfermedades intestinales inflamatorias, tales como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.
El valor terapéutico y preventivo: resolver la enfermedad de forma directa
Existe un aspecto crucial de la endoscopía que suele ser desconocido por la mayoría de las personas: su función en el tratamiento de muchas enfermedades. El énfasis de la práctica médica moderna se apoya fuertemente en este perfil resolutivo, dado que permite solucionar padecimientos complejos de forma inmediata.
"Muchos desconocen su función en el tratamiento, y es donde más me gusta poner el énfasis, porque nos lleva a resolver muchos padecimientos", destaca la Dra. María Verónica Armas. Un escenario de vital importancia es el abordaje de la hemorragia digestiva. Ya sea que el sangrado sea originado por úlceras gástricas, várices esofágicas o lesiones vasculares, la endoscopía permite identificar el punto exacto de la lesión y resolver ese sangrado de forma directa.
Adicionalmente, el espectro de intervenciones terapéuticas incluye procedimientos de urgencia y soporte esenciales para la salud del paciente:
Extracción de cuerpo extraño: Permite el retiro seguro de elementos impactados en la vía digestiva, tales como una espina de pescado o prótesis.
Dilatación esofágica o intestinal: Procedimientos destinados a corregir estrecheces en el tubo digestivo para restablecer el tránsito normal del alimento.
Estas intervenciones convierten a la endoscopía en una herramienta fundamental e indispensable en la práctica clínica diaria.
El tercer pilar de la endoscopía, y quizás el de mayor impacto en la salud pública, es su función en la prevención del cáncer colorrectal. En la actualidad, se observa una valiosa toma de conciencia social respecto a la necesidad de este control, incluso en aquellos pacientes que no presentan síntomas específicos ni registran antecedentes familiares de la enfermedad.
El procedimiento permite explorar la mucosa del colon, detectando y resecando pólipos u otras lesiones pre malignas, evitando así de forma efectiva su progresión hacia un tumor maligno. Además, ofrece la oportunidad de realizar un diagnóstico temprano en fases donde la enfermedad es altamente tratable. En Argentina, las estadísticas sanitarias reflejan una curva decreciente en la mortalidad por cáncer de colon, una tendencia positiva que se asocia de forma directa al uso de la endoscopía como método de diagnóstico preventivo.
Bajo estas premisas científicas, las pautas médicas establecen que todas las personas deberían realizarse una endoscopía a partir de los 45 años de edad. El antecedente familiar es un factor de riesgo que se evalúa en cada caso en particular para determinar si el inicio de los controles debe adelantarse. Posterior a este examen inicial, la frecuencia de los seguimientos sucesivos quedará estrictamente supeditada al resultado de ese estudio.
Trayectoria y respaldo en el cuidado de la salud
La realización de una endoscopía digestiva demanda un marco de absoluta seguridad y precisión técnica. La advertencia fundamental de los especialistas es clara: "No hay que tenerle miedo; es accesible y podemos cambiar la evolución de aquello a lo que antes llegábamos tarde", enfatiza la Dra. María Verónica Armas.
Para garantizar que tanto los procedimientos diagnósticos como las intervenciones terapéuticas complejas se realicen con el máximo rigor médico, la infraestructura y la capacitación profesional resultan determinantes. La Dra. Armas señala que, en este contexto, Diagnóstico Médico Oroño, institución respaldada por Grupo Oroño, se posiciona como la garantía institucional y el respaldo de excelencia en la región, ofreciendo el equipamiento de vanguardia y los equipos médicos especializados necesarios para llevar a cabo estos estudios. "Contar con el aval de una institución líder permite que el acceso a la endoscopía se traduzca en diagnósticos certeros y tratamientos eficaces, consolidando la prevención como pilar fundamental de la salud pública", dice.