El cantante inglés comentó que ve cada vez más "borroso", y se lo adjudicó a las inyecciones de semaglutida para bajar de peso. Opina un especialista
Miércoles 26 de Noviembre de 2025
Robbie Williams, a quien se lo ve mucho más delgado, aseguró que está teniendo dificultades en la vista a causa del uso de inyecciones para bajar de peso, basadas en semaglutida. El cantante británico salió a advertir a la población sobre supuestos efectos no deseados de esta medicación, cuya presentación más conocida es el Ozempic.
“Quiero advertir a la gente que lea esto de los riesgos potenciales, para que se asegure de investigar”, declaró al diario británico The Sun. “Fui un consumidor bastante precoz de las inyecciones, pero lo que también estoy notando es que mi vista no es muy buena”, apuntó.
¿Hay evidencia científica de lo que mencionó el cantante? ¿Existe preocupación entre los pacientes y médicos? La Capital consultó a un especialista y referente en este tema sobre la polémica que desató Williams en torno a uno de los fármacos más usados en los últimos tiempos para descenso de peso. "En relación al planteo que hizo el artista hay que ser cuidadosos porque realmente no sabemos qué tratamiento hizo, si tiene otras condiciones previas como diabetes u otros problemas de salud, y él directamente le adjudicó al fármaco su situación en la vista", dijo Diego Awruch, médico cirujano, especialista en el tratamiento de la obesidad, quien conduce el equipo de Cirugía Bariátrica y Metabólica del Sanatorio Británico.
En los estudios clínicos que se hicieron al aprobar esta droga, "no aparecen descriptos esos mismos efectos que mencionó Robbie Williams en cuanto a la visión", señaló el médico.
La obesidad, un tema serio
El revuelo que se armó en torno a esta medicación después de las declaraciones de Williams, "viene bien, en todo caso, para reforzar lo que siempre decimos: es necesario hacer los tratamientos con equipos de salud especializados, evitar pensar que este es un fármaco para bajar tres kilos y llegar delgado a las Fiestas o al verano, y tener un control minucioso antes y durante el uso de la medicación".
Awruch, como otros médicos que se dedican a esto, celebran la aparición de estas herramientas que pueden usarse, como otras, en el descenso de peso. "Antes no teníamos nada como estas drogas y eso es positivo, pero deben indicarse de acuerdo a las necesidades reales del paciente con obesidad o con diabetes y obesidad", destacó.
"La obesidad no es una cuestión estética, es una enfermedad compleja que requiere un abordaje integral", enfatizó el especialista.
"No me parece que sea un tema de discusión más allá del vuelo que ha tomado, por la trascendencia que tiene el personaje. No se puede hacer una asociación así directa entre baja visión y semaglutida", destacó.
Hay muchos medicamentos de esta línea en este momento. "Lo más importante es usarlos con el seguimiento adecuado por parte de un equipo especializado en tratamiento del sobrepeso y la obesidad, evitarlo en quienes tienen pocos kilos de más y piensan: me inyecto a ver qué pasa". El especialista dijo que no es raro que "lo compre una persona, una amiga por ejemplo que se lo da a otra, sin ninguna evaluación previa, sin ningún estudio. Eso no va".
"Nosotros, como profesionales, antes de indicar esta droga examinamos al paciente, le pedimos análisis, ecografía, y lo vamos siguiendo, ese es el camino que corresponde", destacó Awruch.
¿Cuándo se empezó a usar Ozempic?
Ozempic fue aprobado en 2017 en Estados Unidos, en 2018 en Europa. Se utilizó inicialmente, y se utiliza, para el tratamiento de la diabetes.
Se vio que la gente que tenía indicación de este fármaco también bajaba de peso, con lo cual hubo un boom de la indicación de la droga semaglutida ( Ozempic y otros) y la liraglutida (Saxenda y otros) para el descenso de peso. Los estudios que se requieren, además de una exhaustiva evaluación del paciente y su historia, son: una evaluación cardiovascular, un laboratorio completo, una ecografía para descartar problemas biliares y pancréaticos previos que pueden exacerbarse con el tratamiento, explicó Awruch.
¿Qué efectos se conocen?
"Los efectos positivos sin dudas son una mejoría en los parámetros de diabetes, como primer paso, y una baja de peso del 5 al 15% con todos los beneficios que eso tiene sobre la parte cardiometabólica y neurológica de personas con exceso de peso", dijo el profesional. Es una medicación valiosa en el marco de un tratamiento, ya que en el 70 por ciento de los pacientes "la medicación funciona bien".
Uno de los aspectos no deseados que se mencionan como "nuevos" son los cálculos renales o vesiculares, "pero eso puede pasar siempre que se baja de peso muy rápido, y ocurre con la cirugía bariátrica también y otros métodos que ayudan al descenso rápido. Insisto: lo que se precisa es seguimiento médico con cualquier medicación o terapia de descenso de peso", comentó Awruch.
Cuando fue el furor de Ozempic, empezó a venderse sin control: "Muchas personas accedían a las inyecciones por una consulta por videollamada o encontraban a quien se lo suministraba sin indicación de un especialista. Incluso se llegó al punto en el que los pacientes que lo necesitaban realmente para tratar su diabetes no lo conseguían. En definitiva, siempre hay que analizar beneficios y riesgos, y eso lo hace un equipo profesional", remarcó el especialista.