Con la llegada de los meses cálidos y lluviosos, la prevención del dengue vuelve a ser prioridad. Cómo se transmite, qué hábitos cortan el ciclo del mosquito y quiénes pueden vacunarse en Grupo Oroño
08:44 hs - Domingo 25 de Octubre de 2026
Cada año, cuando suben las temperaturas y llegan las lluvias, el dengue vuelve a las consultas. En Santa Fe no es una enfermedad endémica: tiene circulación estacional, presente unos seis meses al año. Para la próxima temporada los pronósticos anticipan lluvias abundantes desde octubre y durante todo el verano. Más agua acumulada significa más criaderos de mosquitos.
La Dra. Carolina Subirá, médica infectóloga de Grupo Oroño, explica que el dengue es una enfermedad con determinantes climáticos y sociales. Por eso conviene anticiparse en tres frentes: entender cómo se transmite, sostener la prevención en el hogar y evaluar la vacunación.
El mosquito Aedes aegypti y el ciclo del contagio
El dengue no se contagia de persona a persona. Necesita del mosquito Aedes aegypti, una especie urbana que se reconoce por sus rayas blancas y negras.
"El mosquito no nace con dengue", aclara la especialista. El circuito es este:
El mosquito pica a una persona enferma de dengue durante los cinco días, aproximadamente, en que el virus circula en su sangre (periodo de viremia).
Pasan dos semanas hasta que ese mosquito se vuelve infectivo, capaz de transmitirlo.
A partir de ahí contagia a cada persona que pica, durante el resto de su vida: unas cuatro semanas más.
Por eso, en ciudades no endémicas como Rosario, un brote suele empezar con un caso importado. Alguien se infecta en otro lugar, vuelve de viaje y lo pica un mosquito local.
Cómo se manifiesta
Alrededor del 70 % de las personas infectadas no tiene síntomas. En el resto, el cuadro puede ir desde formas leves hasta el dengue grave:
Formas leves: fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular.
Dengue clásico o "quebrantahuesos": fiebre de 40 grados, decaimiento que obliga al reposo, dolor de cabeza, dolor detrás de los ojos, erupción cutánea, dolores articulares y musculares.
Dengue grave: dolor abdominal intenso y continuo, vómitos persistentes, presencia de sangre en materia fecal, vómitos u orina, somnolencia excesiva, inquietud extrema, dificultad para respirar. Requiere atención médica inmediata.
La mortalidad es baja (2,5 %), pero el impacto en la vida cotidiana no lo es. Personas jóvenes y sanas pueden necesitar una semana de reposo y varias semanas más de controles hasta recuperarse por completo.
Un punto que Subirá subraya: quien ya tuvo dengue, aún sin síntomas, tiene mayor riesgo de desarrollar una forma grave si vuelve a infectarse. En la Argentina circulan los serotipos DEN-1 y DEN-2. En países vecinos como Brasil conviven los cuatro.
Cuándo consultar sin demora
Ante fiebre en temporada de circulación, hay señales que obligan a una consulta urgente:
Dolor abdominal intenso y sostenido.
Vómitos persistentes.
Sangrado de mucosas (encías o nariz).
Decaimiento marcado o irritabilidad, sobre todo cuando baja la fiebre.
Prevención en casa y vacunación contra el dengue
Las medidas funcionan mejor en conjunto. La fumigación sola no alcanza: elimina mosquitos adultos pero no los huevos, y en unos quince días nace una nueva generación.
Descacharrado. Es el hábito más importante. Retirar, dar vuelta o vaciar todo recipiente que junte agua de lluvia: baldes, cubiertas, canaletas.
Cepillar los bordes de los recipientes de uso diario, como los comederos de animales. La hembra deposita los huevos justo en la línea del agua.
Floreros: reemplazar el agua por arena humedecida o perlas de gel.
Mosquiteros en puertas y ventanas.
Césped corto y jardines limpios.
Repelentes con icaridina o DEET en adultos, y fórmulas pediátricas autorizadas en niños. Reaplicar ante transpiración, inmersión en piletas o sol intenso (por la sudoración).
La vacuna: quiénes pueden recibirla
La vacuna contra el dengue está elaborada con virus vivo atenuado. Su objetivo principal es prevenir las formas graves y las internaciones por dengue.
Esquema: dos dosis separadas por tres meses. La protección completa se alcanza con el esquema completo.
Quienes tuvieron dengue: deben esperar seis meses luego de la infección para la primera dosis.
Cuándo empezar: iniciar el esquema antes del verano permite llegar a la temporada de mayor circulación con la protección en marcha.
No pueden recibirla:
Personas gestantes.
Mujeres que amamantan.
Personas con las defensas bajas, como pacientes en quimioterapia o trasplantados.
Anticiparse a la temporada
La indicación depende de los antecedentes y del estado de salud de cada persona, así que la consulta profesional es el primer paso.
"Grupo Oroño cuenta con GO Vacunas, su vacunatorio con sedes en Rosario, Funes y San Nicolás, donde es posible recibir orientación y aplicarse la vacuna contra el dengue", informa la especialista y recuerda: cuidados en el hogar, protección personal y vacunación son las tres herramientas que se complementan y ninguna reemplaza a las otras.
