Cirugía de cataratas y de retina: ¿cuándo conviene cada una?
Las técnicas quirúrgicas han evolucionado la cirugía de la visión, con mejores resultados que cambian la vida de los pacientes.

Jueves 29 de Junio de 2023

La cirugía de cataratas es un procedimiento seguro, cuya técnica mejoró en estos últimos años, permitiendo obtener resultados mucho más previsibles. Por lo general, las cataratas suelen aparecer a partir de los 55 años ya que es cuando las proteínas del cristalino comienzan a deteriorarse, produciendo pérdida de transparencia y flexibilidad.

Algunos de los síntomas son:

  • Baja visión por la noche

  • Encandilamiento e intolerancia a la luz

  • Visión nublada, borrosa o tenue.

Entre sus causas más frecuentes, las cataratas pueden ser congénitas (en niños), traumáticas (secundarias a traumatismo ocular), metabólicas (diabetes), seniles (por edad).

Al extraerse la catarata, es reemplazada en la cirugía por un lente intraocular, que puede tener distintas variantes; van desde lentes monofocales -para visión lejana o para visión cercana-, pasando por lentes para resolver el astigmatismo, hasta lentes de visión lejana e intermedia o multifocales.

La cirugía es ambulatoria, por lo que una vez terminado el procedimiento, el paciente puede regresar a su domicilio para llevar a cabo el tratamiento postquirúrgico.

CIRUGÍA DE RETINA

La cirugía de retina puede indicarse cuando los tratamientos no invasivos no llegan a los resultados buscados. Tomando todos los aspectos de los pacientes, se define el momento adecuado.

La cirugía de retina se realiza bajo anestesia local o general. Es muy importante trabajar en conjunto con los pacientes para minimizar los riesgos y mejorar los resultados.

El postoperatorio de la cirugía de retina va a depender del tipo de patología a tratar, de la cirugía que se realice y del resultado con respecto al paciente, su condición física y de estado de salud.

La mayoría de los pacientes pueden esperar una recuperación gradual de su visión en los próximos días a su cirugía.

Es importante remarcar que este procedimiento no asegura una visión perfecta pero sí que el ojo esté al máximo de sus capacidades. Los resultados van a estar siempre asociados al tipo de patología que tratemos. La vida de los pacientes cambia y su agradecimiento es lo que más nos reconforta.

Francisco Martínez Melella, director médico en GO Oftalmología.