En el marco del Día Mundial del ACV advierten sobre la necesidad de la prevención en mujeres. Especialistas explican en qué fallan muchas meces las terapias posteriores
14:46 hs - Viernes 30 de Octubre de 2026
"¿Miramos a la mujer como un todo?" se preguntan Guadalupe Bruera, médica neuróloga, jefa del área de Grupo Gamma, y la doctora Ana Azara, quien coordina el programa Mujeres Si de Elea, quienes ofrecieron un amplio panorama sobre la salud femenina, poniendo el acento en el accidente cerebrovascular (ACV). En el marco del Día Mundial de la Lucha contra esta enfermedad es fundamental hablar sobre el riesgo en el género femenino.
La pregunta inicial tiene que ver con la necesidad de atender aspectos como la salud cardiovascular y su impacto a nivel neurológico en este grupo Durante mucho tiempo, señalaron las profesionales, el foco estuvo puesto en los chequeos y cuidados ginecológicos, y si bien son fundamentales, existen otros controles y medidas de prevención, vinculadas a la salud cardiovascular, que quedaron relegados. Ahora, intentan tomar el protagonismo que debieron tener siempre. Porque las mujeres sufren infartos y ACV con muchas más frecuencia de lo que supone la mayoría, y la mortalidad es más alta que en el varón, y más discapacitante.
El domingo, en tanto, se realizará en Rosario una jornada de concientización para promover la prevención y los hábitos de vida saludables. El encuentro, se hará en Oroño y el río, en la calle recreativa, desde las 8.30 a las 12.30 bajo el título: "Día Mundial del ACV, cada minuto cuenta".
¿Se las escucha lo suficiente?
En la Argentina, las cifras "desarman" un mito: actualmente el ACV afecta más a las mujeres que a los hombres. En el país se producen entre 65.000 y 71.500 casos de ACV al año en mujeres, lo que representa entre el 52% y el 55% del total de los accidentes cerebrovasculares registrados en el territorio nacional. Por lo tanto, es tiempo de prestar atención a los modos de prevención y al tratamiento adecuado. En las mujeres, no siempre las señales de alerta son claras, e incluso a veces no son "escuchadas" por los servicios médicos. Además, de acuerdo a la Sociedad de Neurología Argentina los tratamientos que se ponen en marcha después del episodio no son siempre adecuados.
Prestar atención al ACV es urgente. "La probabilidad de morir por un ACV siendo mujer es cinco veces mayor que por cáncer de mama", expresó Bruera.
Más tiempo, pero peor en el día a día
"Se da la paradoja de que las mujeres viven más pero en peores condiciones de salud", dijo Azara, quien hizo referencia a la carga mental y física de las tareas cotidianas que llevan adelante y el rol de "cuidadoras" de toda la familia, que tanto las posterga. "Tenemos que hacer algo para cambiar esta realidad", expresó la coordinadora del proyecto que busca concientizar a las mujeres y equipos de salud sobre la particularidades de género.
Atención al pre y pos ACV
Bruera puso sobre la mesa datos relevantes: "Las mujeres, en perimenopausia y menopausia, transitamos una etapa de mayor riesgo para la enfermedad ateroesclerótica", por eso la prevención y los chequeos de carótidas, de corazón, son clave en esta etapa.
La médica hizo referencia a las estatinas que son indicadas para personas que tuvieron un ACV. En ese sentido explicó que es muy importante indicar a las mujeres los valores actualizados de colesterol LDL (llamado malo _y que se sabe hoy que debe ser más bajo que lo que se solicitaba antes_), darles el tratamiento adecuado (con dosis correspondientes "porque a los varones se les daba menos dosis y con menor intensidad y se llega menos al objetivo terapéutico"), y explicarles con detalle cuáles son las medidas que pueden implementar para evitar un segundo episodio, que generalmente es más grave que el primero.
Depresión y cuidados
Con ese ejemplo, la neuróloga mostró a través de estudios internacionales (algunos en los cuales ha participado), que las mujeres están más descuidadas en cuanto a su salud vascular.
También destacó a la depresión en las mujeres como un factor de riesgo muy relevante en el ACV y otras enfermedades vasculares. "Analizamos las principales patologías ateroscleróticas y la depresión", remarcó. Y señaló que "la depresión impacta en la vasoconstricción por generar inflamación, y en las mujeres es necesario prestar mucha atención (como neurólogos) a este aspecto, acortar los tiempos en la derivación a los equipos de salud mental y trabajar a nivel profesional de manera multidisciplinaria". La depresión es pasada por alto como predisponente a enfermedades como el ACV, enfatizó.
