Martes 25 de Octubre de 2022
Rusia afirma que Ucrania está construyendo una “bomba sucia” para utilizarla en atentados de “falsa bandera” de los que se culparía a Moscú. La denuncia fue rechazada no solo por Ucrania sino también por las principales naciones occidentales. La lógica de la denuncia es débil: Ucrania se autoinfligiría un daño tremendo, contaminando su territorio y población, para acusar a Rusia. No hay proporción entre el daño y el supuesto beneficio político que sacaría Kiev de la maniobra.
El teniente general Igor Kirillov, jefe de las fuerzas rusas de protección radiológica, química y biológica, afirmó que Ucrania dispone de abundantes reservas de residuos radiactivos procedentes de sus centrales nucleares, así como de los conocimientos necesarios para construir una bomba sucia. Dijo que la explosión de una bomba sucia podría propagar una radiación mortal hasta 1.500 kilómetros de distancia. Rusia, por cierto, también tiene todos los medios para producir una “bomba sucia” y lanzarla sobre Ucrania.
El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov, dijo que la información militar “ha sido comprobada por los canales correspondientes”, que no mencionó. “No es una sospecha infundada, tenemos serias razones para creer que tales cosas podrían ser planeadas”.
Funcionarios ucranianos replicaron que Rusia está haciendo las acusaciones para desviar la atención de sus propios planes de usar una bomba sucia contra Ucrania. El Ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, pidió al jefe de la agencia nuclear de las Naciones Unidas que envíe expertos a las instalaciones nucleares de Ucrania donde “Rusia afirma engañosamente que está desarrollando una bomba sucia”. Kubleba dijo que Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, estaba de acuerdo. “A diferencia de Rusia, Ucrania siempre ha sido y sigue siendo transparente”, dijo Kuleba. “No tenemos nada que ocultar”.
El domingo a la noche el ministro de Defensa ruso, Serguei Shoygu llamó a los ministros de Defensa u Exteriores de Estados Unidos, Reino Unido y Francia. Todos rechazaron las afirmaciones de Rusia sobre una bomba sucia ucraniana. “Nuestros países dejaron claro que todos rechazamos las acusaciones transparentemente falsas de Rusia de que Ucrania se está preparando para utilizar una bomba sucia en su propio territorio”, dijeron en un comunicado conjunto. “El mundo vería a través de cualquier intento de utilizar esta alegación como un pretexto para la escalada. Rechazamos además cualquier pretexto para una escalada por parte de Rusia”.
La “bomba sucia” consiste en explosivo convencional unido a material radiactivo, como plutonio o uranio. La expulsión del material radiactivo genera contaminación de grado mortal en una amplia zona. La gravedad del daño depende de las cantidades de material radiactivo y de explosivos utilizados.