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"Rosario y la región están plagadas de criaderos clandestinos"

La denuncia surgió de entidades proteccionistas que vienen trabajando por condiciones apropiadas en los negocios que se dedican a reproducir y vender distintas especies.

Domingo 15 de Julio de 2012

"Rosario y su zona están plagadas de criaderos clandestinos, sin ninguna atención veterinaria, ni control de parte de las autoridades, y con los animales en condiciones pésimas". La denuncia surgió de entidades proteccionistas que vienen trabajando por condiciones apropiadas en los negocios que se dedican a reproducir y vender distintas especies, las que, aseguran, en su gran mayoría trabajan por fuera de toda norma y control.

Lo que era un secreto a voces fue una certeza cuando un grupo de proteccionistas salieron a buscar a los perros que habían desaparecido del Criadero del Peloponeso, ubicado en la localidad Alvear, que fuera allanado hace tiempo y de donde fueran secuestrados 22 animales. El comercio, que tenía en su poder 150 ejemplares, fue clausurado por falta de habilitación y denunciado tanto por violación de la ley Sarmiento como por contaminación.

Sin embargo, en pocos días se supo que el resto de los perros había desaparecido del lugar. Veinte de ellos fueron encontrados en una finca de San Lorenzo, pero del resto no se sabía nada. Cuando las militantes de los derechos de los animales salieron a buscarlos, recorrieron barrios y villas, y ahí constataron cómo proliferaban los criaderos clandestinos por todas partes.

¿Dónde están? Inés Espósito, Hanna Díaz Kelly y Micaela Rodríguez forman parte de la ONG Huellitas Incondicionales, que trabajó fuertemente para lograr el allanamiento del criadero de Alvear. Ahora quieren saber dónde están los animales y lanzaron una verdadera cruzada contra los criaderos que funcionan de manera irregular.

Es que la búsqueda las llevó a meterse en distintos reductos de Rosario, donde detectaron una increíble proliferación de estos negocios. "Fuimos a Villa Ludueña pensando que ahí podían estar los perros del Peloponeso y nos encontrarmos conque estaba plagado de criaderos. En el mismo barrio nos decían «ahí tenés uno», «a la vuelta hay otro»", contaron.

El problema tiene varias aristas. Por un lado, existe en muchas localidades un vacío normativo, y donde lo hay, los controles son muy dificultosos, porque están desperdigados por todas partes. Así lo reconoció la titular del Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa) Diana Bonifacio. La profesional explicó que los criadores están inscriptos como tales en el Rosario Can Club, y que en Rosario hay una ordenanza, la 7.445, que regula la actividad. "Ocurre que en muchos casos, los animales que se venden en las veterinarias no se crían en Rosario. Además, la ordenanza establece que el Imusa debería realizar un registro y controlar estos comercios, pero nosotros somos un lugar de contención animal y no damos abasto para todo", aclaró.

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