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Robaron 25 vacas en un campo de Máximo Paz y sólo dejaron vísceras

Los rastros de sangre indican que los animales, muertos a balazos, fueron llevados en camión fuera del distrito.

Jueves 04 de Septiembre de 2014

Una productora ganadera de la localidad de Máximo Paz sufrió ayer por la mañana el robo de más de 25 cabezas de ganado, en un particular caso de abigeato en el que los animales fueron sacrificados por los delincuentes en el lugar, donde además dejaron dispersas las vísceras y las cabezas de los animales.

Alertada por un vecino, Norma Ingaramo, propietaria de los animales y que vive en esta localidad de 4 mil habitantes del departamento Constitución, a unos 60 kilómetros de Rosario, tuvo el disgusto de constatar ayer, al dirigirse a su pequeña producción —un campo de 30 hectáreas ubicado sobre la ruta provincial 90—, que toda la producción alcanzada durante el año se diluía en un curioso caso de robo en el que los ladrones —literalmente— dejaron un rastro de sangre vacuna por las rutas de la región hasta salir de la jurisdicción de Máximo Paz.

El hecho detonó las graves falencias que presenta la seguridad rural en la zona. "No es la primera vez que me sucede esto; hace años que me viene pasando en menor escala, con el robo de algún animal, pero ahora ocurre cada tres o cuatro meses; hasta ayer tenía 100 vacas y en una sola noche me robaron más de 25", expresó la productora rural.

Según señaló la damnificada, la matanza y robo fue indiscriminada, sacrificando los delincuentes animales que apenas tenían 3 ó 4 meses "No sé a qué responde el daño a los animales; lo que sé es que me he visto perjudicada. Conmigo se ensañan siempre; será porque mi campo, al estar sobre la ruta, les facilita las cosas", lamentó Ingaramo, quien estimó que el monto de las pérdidas sufridas alcanza los 340 mil pesos", según el valor actual de estos animales.

Con una pistola.No obstante carecer de pistas firmes, de los hechos puede deducirse según las primeras investigaciones policiales, que en la madrugada del miércoles, varias personas que se trasladaban en un camión llegaron al lugar y mataron y robaron unos animales, disparándoles a los animales en la cabeza con un revólver calibre 22.

También, por la precisión de los cortes y la celeridad con que se concretó el robo, se especula con que se estaría ante una banda de cuatreros en la que participarían experimentados despostadores, por lo que no se descartan vínculos con mataderos y comerciantes ilegales. La decapitación y el eviscerado de los animales habrían facilitado el traslado de los restos utilizables.

LaCapital consultó a la propietaria de los animales y ésta confirmó que efectivamemte fueron 25 los animales robados, y que el poco tránsito que se registra durante la madrugada por la zona, ubicada a unos siete kilómetros del pueblo, habría facilitado la labor de los delincuentes.

En cuanto a los rastros de sangre, Ingaramo —dedicada a la producción cárnica desde hace 15 años— confirmó que los mismos fueron seguidos por vecinos y efectivamente éstos "llegan más allá del pueblo que sigue hacia Villa Constitución, que es Santa Teresa".

En su diálogo con este diario la mujer se mostró escéptica en torno a una pronta solución por el lado oficial. "Yo soy número cantado a la hora de perder animales. Alguien habló de organizarnos para contratar algún tipo de vigilancia privada de los campos porque es cierto que los efectivos policiales son pocos", indicó, en referencia a las declaraciones televisivas efectuadas ayer por el presidente comunal de Máximo Paz, Iván Camats (ver aparte).

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