Sábado 20 de Noviembre de 2021
Ella es la mujer. Y es la empresa. Es la marca personal. Y es el nombre para múltiples unidades de negocio. Es quien se desliza única por la pasarela de los objetivos claros sostenidos a través del tiempo.
¿Cómo comenzaste a generar tu Marca Personal y tus unidades de negocio?
Después del boom mío como modelo, en el ‘95, el ‘96, el ‘97, la moda me abrió un montón de puertas: pasar a la televisión, al cine, a hacer conducción, actuación, a hacer algún producto con mi nombre. Ahí empecé a probar diferentes cosas. Lo primero, así como hice televisión, un perfume con mi nombre. Ese fue el primer paso. Ahí es cuando fuimos descubriendo y me fui dando cuenta de que esto se transformaba en una marca, y empezamos con el primer perfume. Después sacamos una línea de cosméticos, hice una colaboración con Falabella con ropa, arrancamos con los anteojos Valeria Mazza Eyewear. El año pasado presentamos los muebles Valeria Mazza Casa. También, ya hace tres años, tengo en España -junto con Starlite- una línea de anteojos y accesorios. La verdad es que yo me involucro en todo lo que es Diseño y Control de Producción. A mí me gusta mucho armar equipos. Me parece que está bueno dividirnos y que cada uno haga lo que mejor sabe hacer. Cada cosa en la cual pongo mi nombre tiene que ser algo donde yo esté, que yo usaría, que yo elegiría, que a mí realmente me represente, que me guste. Tiene que ser algo que tenga que ver con Diseño, Moda, que tenga personalidad, algo diferente, y de calidad obviamente.
¿Cuánto de lo logrado tiene que ver con tu voz, con el sonido de tu voz, y con tu modo de hablar y decir?
La verdad es que no lo sé. Nunca lo había pensado. Es más: me sorprende y me pasa mucho que la gente por ahí se da vuelta y me dice: “Escuché tu voz y me di cuenta que eras vos por tu voz”. A mí me parece gracioso que me reconozcan por la voz, por mi manera de hablar. Creo que es muy importante, más que la voz, lo que uno dice. Y que lo que uno diga tiene que ver con lo que uno hace, y que lo que uno hace también, de alguna manera, represente lo que vos decís. En definitiva, para mí, es mostrar y poner tu impronta y tu personalidad en todo lo que hacés.
¿En qué aspectos sos invariable?
Trato de no traicionar mis principios, mis valores. Hay cosas que están muy fuertes en mí y no puedo traicionarme. De hecho, creo que el camino, por lo que he ido eligiendo, tiene que ver con eso, con mis valores; y no puedo jugar con eso. El valor de la familia, de la solidaridad, del respeto. Hay como límites que no puedo pasar y que no permito que los pasen los que están cerca mío.
¿En qué facetas sos relativa?
Creo que la vida te va haciendo más relativa, porque uno va creciendo y te vas amoldando, vas aprendiendo. La vida te va haciendo cambiar. Soy más relativa con la cotidianeidad. Con respecto a mí, no sé. Pienso en esto y estoy pensando en mis hijos. Hay cosas que en un momento no permitís y en otros sí. Tiene que ver con la edad de ellos, con la vida hoy en día en la que todo se va simplificando. En cosas que no interfieren en los valores que te decía. Por ejemplo, en el tema de la imagen soy muy relativa. No me importa si mis hijos se hacen un tattoo, un piercing. No es lo que yo elegí para mí pero soy como que entiendo, dejo ser al otro.
¿Qué presencia ocupa Rosario hoy en tu vida?
Rosario es donde hoy está toda mi familia. Yo me crié en Paraná desde los cuatro años. Primos, tíos, abuelos siempre estuvieron en Rosario. Hoy, mi madre, mi hermana, también están en Rosario. Mi papá está en Santa Fe. Si bien mis recuerdos más de infancia, niñez, adolescencia tienen que ver con Paraná, en Rosario era la visita a los abuelos. Me acuerdo mucho de Baigorria, que era donde vivían, de ir al Club Remeros. Tengo recuerdos muy lindos de la casa de mis abuelos y todas esas cosas, muy de jugar con mis primas, del Club y todo eso. Tengo recuerdos re lindos de la playa. Íbamos a La Florida. La verdad, es que voy bastante. A visitar a mi madre, a mi hermana. Voy bastante.
¿Estás al tanto del presente de la Ciudad? ¿Te moviliza? ¿Te convoca?
Obviamente que estoy al tanto de la situación difícil que están pasando con todo el tema de inseguridad. Me parece muy triste que haya llegado, porque esto no fue de un día para el otro, sino que fue creciendo a lo largo de los años. Y que no hayan podido frenarlo, que no haya habido una determinación a nivel gubernamental de realmente parar esto, de poner un freno. También tiene que ver con lo que está pasando a nivel nacional. Se siente esto: la falta de interés por la seguridad de todos. La verdad, que es algo que me preocupa muchísimo. No lo veo como algo indiferente. Primero, porque mi familia vive ahí. Segundo, porque soy argentina y me duele enormemente la situación en la que estamos viviendo hoy en Argentina. Creo que nosotros como ciudadanos tenemos la responsabilidad del voto, que es la manera democrática de poder opinar. Y después la tarea diaria, que es la de todos los días, la de ser responsables, tener responsabilidad ciudadana. Porque no podemos pedir y exigir que los demás hagan algo que nosotros no hacemos. Con lo cual, es importante empezar por nuestra casa, por nuestra familia, que creo que es la célula de toda sociedad, en la manera en la que educás a tus hijos; con los valores, cuando salís a la calle, como te comportás con los demás. Hoy en día, siento que estamos viviendo como en el Sálvese quien pueda, y eso me perturba mucho, no me gusta. Yo creo en el ser humano, creo en los valores, creo en el trabajo en equipo, creo que nos necesitamos, que solos no podemos. Por lo cual, esto es una comunión que tenemos que hacer entre todos. Así que, la verdad, es que me duele mucho ver todo lo que está pasando hoy en día.
¿Qué te pasa con los números redondos? En particular, con el 50.
Para mí, un cumpleaños es siempre motivo de celebración y festejo. Me encanta festejar. Me gusta hacer fiesta con familia, con amigos. Celebrar. Yo creo que cada cumpleaños es celebrar la vida, celebrar que estamos vivos. Particularmente, tengo muchísimo para agradecer. Los números redondos son como el cierre de un ciclo, la apertura de otro. En febrero, como bien sabés, estoy cumpliendo cincuenta años. Primero es como que “¡Wow! ¡No puedo creer!”, porque cuando yo era chica cincuenta años era una eternidad. Y hoy yo me siento plena, joven, llena de proyectos. A la vez digo: “¡Wow! Todo lo que he hecho, todo lo que he conseguido, empezando por el sueño de la familia”. Hoy ya tengo hijos grandes. Imagináte que mi hijo mayor tiene ya veintidós años. Y el poder hoy disfrutarlos, compartir su proyecto de vida. Hoy tengo uno que está en Madrid, Balthazar. Tiziano, en Canadá. Benicio y Taína están en el cole pero también tienen sus proyectos, toman sus decisiones. Vivir todo eso es muy lindo. Así que todo para disfrutar, siempre mirando el futuro y con optimismo. Y como siempre digo: “La guerra contra natura es imposible. Está perdida”. Con lo cual es envejecer con dignidad, amigarnos con lo que viene, hacer elecciones saludables, porque creo que verse bien es sentirse bien, y eso nos ayuda. Bienvenido todo lo que tenga que venir que marque nuestro paso por la tierra.
¿Cuál es la comida más rica del mundo que comiste?
No te puedo elegir una porque me encanta, disfruto comer, probar cosas nuevas. Te diría, de lo que más me gusta, me gusta mucho la pasta, me gusta mucho el rizzotto. Carne también, pero eso acá en Argentina. Cada vez que llego disfruto comer un buen asado, un buen pedazo de carne. Me encanta. Y después, cuando viajo, soy de probar. Cosas que probé y me gustaron, después intento reproducirlas en mi casa. Soy muy de ir a comprar la cosita y después cocinarlo, ir probando sabores, condimentos; así que no te puedo elegir un plato. Pero siempre andando por ahí, por la pasta, por el rizzotto y eso, seguro.
Un principio práctico que Alejandro Gravier y vos aplican para ser un matrimonio y socios exitosos
Nosotros, con Alejandro, somos socios de la vida. La verdad, es que nos seguimos eligiendo. Yo creo básicos el respeto, el amor, la admiración, nunca irnos a dormir peleados, y siempre hablar todo. Yo creo que cada uno de nosotros, todos los días, elige seguir estando. Así que acá estamos. Seguimos luchándola con gran pasión y con un orgullo enorme de que, después de treinta y un años, todavía estemos pasándola bien juntos.
¿Qué huella de valor trabajás para dejar en el público? Sobre todo, en las personas que están en las antípodas de tu situación de autovaloración y autodeterminación.
Voy a elegir la de la autovaloración. Me parece muy importante, porque muchas veces, sobre todo las mujeres, estamos como esperando -no sé- la aprobación del afuera, de cómo nos ven y de lo que dicen. Me parece muy importante creernos que no nos tenemos que parecer a nadie ni ser como nadie, que tenemos que aprender a buscar nuestro estilo, nuestra personalidad. Y todas podemos. Todas podemos vernos lindas. Todas podemos ser lo que queramos ser. Es cuestión de conocernos, de aceptarnos, y, a partir de allí, proyectarnos en lo que queremos y trabajar en eso.
¿Sobre todo en qué conductas y actitudes te encontrás en tus hijos?
Creo que nuestros hijos nos han superado ampliamente en todo a su padre y a mí, por suerte. Pero es muy gracioso eso de que a veces ves cosas de uno, cosas de otro, y unos, que son más parecidos, tienen más actitudes. Los cuatro han aprendido en casa y tienen cosas nuestras: la disciplina, la responsabilidad, el sacrificio, esas cosas que nosotros predicamos con el ejemplo de que somos muy dedicados en las cosas que queremos y el esfuerzo para conseguirlo. Y lo importante en la vida de ponerse objetivos y trabajar duro para eso. Los veo así. Los veo enfocados, con proyectos, y que saben que se tienen que esmerar, y buscar la manera para poder llegar a conseguirlos y a cumplir sus sueños.
Planes 2022
Hace ya varios años que vengo trabajando con el proyecto de estar en la Televisión. Creo que el año que viene finalmente se va a concretar. Te vas a ir enterando. Estoy con ganas de hacer Televisión. Ya estamos trabajando en un proyecto, así que nos veremos pronto. Es a nivel regional.