¿Qué es el vamping?

Jueves 15 de Junio de 2023

“Entro a su pieza a las 2 de la madruga y está con el teléfono, entro a las 4 y sigue con el teléfono. La luz del celular ilumina su cara. Cuando son las 7 y tengo que despertarlo para ir a la escuela, es prácticamente imposible que arranque. La profesora nos dice que se queda dormido y no puede seguir el hilo de la clase”. Esta descripción es de una madre preocupada que no sabe cómo manejar algún límite en el uso que hace de las pantallas, su hijo adolescente.

Pasar toda la noche despierto con dispositivos digitales se denomina Vamping es el fenómeno por el cual las personas, generalmente adolescentes, alteran los patrones de sueñovigilia. Este comportamiento recibe su nombre de la unión de las palabras en inglésvampire (vampiro, en referencia a los seres de ficción que tienen vida nocturna) y texting (que comprende la acción de enviar mensajes de texto por celular). El vamping trae consigo problemas que afectan a la salud mental y física, así como al desarrollo académico.

¿Por qué es tan importante dormir? Los niños tienen que dormir más que los adultos. Los niños en edad escolar necesitan dormir entre 9 y 12 horas cada noche, y los adolescentes necesitan dormir entre 8 y 10 horas cada noche, ya que durante el sueño se consolida la memoria y lo que se ha aprendido durante el día. También dormir adecuadamente regula las emociones y se consigue un estado de relajación. Se sintetizan proteínas y hormonas como la del crecimiento.

Por el contrario, la luz azul de onda corta de los dispositivos electrónicos es una luz muy potente e inhibe la producción de melatonina. La melatonina es la hormona que ayuda a regular el ciclo del sueño. Cuando las células ganglionares fotosensibles que se encuentran en las retinas no reciben luz, el cerebro segrega esta hormona para ayudar a conciliar el sueño. De lo contrario, cuando se exponen a la luz, el cerebro detiene su segregación, lo que facilita mantenerse despierto.

La falta de sueño, además, aumenta la hormona del hambre y disminuye la hormona de la saciedad provocando fatiga y una vida más sedentaria. Además, sube la adrenalina y provoca mayor estrés y ansiedad durante el día.

Cuando se le consulta a los adolescentes sobre los motivos del Vamping reconocen que el más importante de todos es que, la noche, significa el único momento en el que pueden tener algo de intimidad y donde no están sometidos a la vigilancia y control de sus padres.

Llegar a acuerdos

Hay que tener en cuenta que, por el momento evolutivo en el que se encuentran los adolescentes, pedirles que se autorregulen es muy complicado. El lóbulo prefrontal, la zona del cerebro que se encarga de la autorregulación y de la gestión de las emociones, es lo último que se desarrolla en el ser humano. Un adolescente no tiene consolidada esa estructura fisiobiológica, por lo que aún no tiene la capacidad de controlar totalmente el impulso de usar las tecnologías.

Somos los adultos los que tenemos que enseñarle a hacer un uso más responsable y saludable de los dispositivos. Recomiendo conversar para entender los puntos de vista de los jóvenes, entender por qué hacen Vamping y a partir de ahí, construir acuerdos. Tenemos que ser flexibles y negociar las horas de uso y explicar las consecuencias a corto y largo plazo de este comportamiento. Y si no, ir a una consulta de sueño para que con un especialista externo entiendan el problema y proponga soluciones.

Aunque el Vamping sea un fenómeno que se da de forma mayoritaria entre los adolescentes, los adultos, cada vez más, nos acostumbramos a utilizar dispositivos electrónicos durante la noche. Si los padres y madres seguimos un hábito de consumo tecnológico nocivo, es muy probable que nuestro hijo o hija sigan el ejemplo. Por el contrario, podríamos realizar un consumo responsable y limitar el uso de estos aparatos, así, los niños y adolescente tendrán una referencia en casa y la conducta a imitar les favorecerá en vez de perjudicarles.