Quieren regular el uso de aceites vegetales
En Casilda buscan cuidar el medio ambiente y apuntan a estudiar la disposición final de ese producto

Lunes 04 de Junio de 2012

Casilda.—Con la vista puesta en el cuidado del medio ambiente y la salud pública el Concejo casildense estudia un proyecto de ordenanza que tiene por finalidad regular el uso y disposición final de los aceites vegetales utilizados en comedores, restaurantes, bares y rotiserías, entre otras establecimientos locales del rubro alimenticio.

La iniciativa impulsada por los ediles peronistas Roberto Meli y Pedro Sanitá apunta a contar con una herramienta que permita cubrir un vacío legal en cuanto al tratamiento de este tipo de residuos que no están contemplados dentro de los desechos sólidos urbanos por sus características de semisólidos y líquidos. En Firmat ya se puso en práctica una normativa similar a la que se intenta instrumentar en Casilda.

Supervisión. El proyecto hace hincapié en la necesidad de supervisar la utilización de los aceites usados, el recambio y buen empleo en la elaboración de alimentos, y su disposición final, evitando así su reutilización mediante operadores informales en el circuito de comercialización como producto de consumo humano, lo cual implica riesgos a la salud de la población. Y además revertir la inconducta de quienes suelen verter esos desechos en lugares inadecuados perjudicando a terceros. En ese sentido, el inconveniente que se registra comúnmente es la obstrucción de desagües pluviales a cielo abierto o red cloacal, lo que afecta al resto de los vecinos que también usan esas instalaciones sanitarias.

Recambio y destino final."La iniciativa tiene por objeto la regulación, control y gestión de aceites vegetales usados, que comprende la generación, manipulación, recolección y correcta disposición final", explicó Meli para agregar que "actualmente no sabemos a ciencia cierta cuántas veces se recambia el aceite, por ejemplo para frituras, en comercios de elaboración de comidas, o adónde terminan los residuos que son recolectados".

"Pretendemos —concluyó— controlar esas dos cuestiones principalmente: el qué estamos comiendo y el adónde se llevan esos desechos, que pudiendo ser utilizados para biodiesel tal vez vuelvan a la mesa de alguna familia con el riesgo que ello implica en la salud".