Qatar puso el dinero y Ecuador el fútbol
El equipo de los excanallas Alfaro y el rosarino Galíndez venció fácil al anfitrión, que en el partido inaugural mostró una pobreza impropia para esta exigencia

Lunes 21 de Noviembre de 2022

Ni siquiera los millones destinados a conseguir la organización de un Mundial, le otorgaron a Qatar una condición mínima de competidor serio. Esos millones no lo pudieron rescatar de una pobreza futbolística angustiante. Esos millones le sirvieron para hacer estadios, pero no le alcanzaron para forjar un equipo con pretensiones. Es que el importante triunfo de Ecuador, en el partido inaugural frente a los dueños de casa, más que en las buenas intenciones del conjunto dirigido por el argentino Gustavo Alfaro, se construyó en las limitaciones y los errores infantiles expuestos por el representativo árabe.

Aprovechando esos gestos incomprensibles, y con una gran tarea de su artillero en mundiales, Enner Valencia, autor de los goles a los 16’ -de penal- y 31’ del primer tiempo, el equipo sudamericano consiguió una justa victoria por 2-0, en el imponente estadio Al Bayt y ante alrededor de 60 mil espectadores, que mostraron comportamientos extraños, ya que muchos simpatizantes locales se retiraron antes de finalizar el cotejo, por la flojísima producción de su seleccionado.

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Ecuador fue más desde el comienzo, lo definió en el primer tiempo, después puso el trámite en punto muerto y lo manejó sin correr riesgos. En tanto, con este traspié, el conjunto qatarí le dio las espaldas también a las estadísticas y fue el primer dueño de casa que cae en la presentación mundialista.

El arquero local (Alsheeb) empezó a inclinar la suerte del partido a los 2’, con saltos y puñetazos al aire bufonescos, que derivaron en el primer gol de Valencia antes de los 3’. Ese tanto, permitió el ingreso del VAR, que anuló la conquista por una posición adelantada milimétrica de Estrada. Si ese grito hubiera sido válido, la actuación de Valencia hubiera subido todavía más su cotización.

Qatar quedó aturdido de arranque. Ese blooper inicial lo condicionó y mostró que no había aprendido la lección. Y siguió otorgando chances inverosímiles. Así, de la mano de Valencia, Ecuador siguió generando oportunidades.

El local no hacía pie, y los malos pases y la falta de capacidad para tener el balón fueron desmoronando sus intenciones. De esa manera, le cedió todo a su adversario, que tuvo al ex canalla Hernán Galíndez custodiando el arco, y se fue afirmando con el correr de los minutos.

A los 16’, Valencia entró por el centro de campo, y el arquero lo tocó abajo. Penal claro y el mismo jugador definió con clase, abajo, a un costado. Y a los 31’, otra vez exponiendo fallas en el fondo local, un centro de Preciado desembocó en el cabezazo goleador de Valencia, que se agigantaba como gran figura.

En el complemento, Qatar nunca pudo esbozar una reacción por su exasperante impericia, y Ecuador, con Valencia golpeado y Estrada e Ibarra cansados, perdió intensidad y se enamoró del resultado.

Así, ante los ojos de todo el mundo, el rico desnudó una enorme pobreza futbolística que condicionó su futuro destino en su propia copa. Y el poderoso fue Ecuador.

El VAR, a escena

Las pésimas salidas iniciales del arquero qatarí, Alsheeb, obligaron a que las herramientas de decisión que aporta el VAR tuvieran que salir a escena muy rápido. Y su irrupción generó muchas quejas del cuerpo técnico liderado por Gustavo Alfaro. Apenas pasados los 2’, entre puñetazos al aire del uno local, la jugada derivó en un gol de cabeza de Valencia. Y el árbitro italiano Daniele Orsato fue advertido por el VAR de una posición adelantada del delantero Michael Estrada, que fue detectada por el offside semiautomático, la nueva herramienta de la Fifa. Esa determinación milimétrica a favor del dueño de casa, apenas arrancó el partido, fue largamente reclamada por el banco de relevos ecuatoriano.