Miércoles 30 de Noviembre de 2022
El segundo gol contra Polonia está llamado a ser uno de los más recordados de la historia de los seleccionados argentinos en Mundiales. Ocurre que la progresión de la jugada, la velocidad y la cantidad de toques que derivaron en la hermosa definición de Julián Alvarez le da forma a una belleza y eficacia a la conquista como pocas veces. Pero que tiene una posible, inolvidable, analogía: el gol que Esteban Cambiasso convirtió contra Serbia en Alemania 2006. En esa oportunidad el equipo hizo circular la pelota por toda la cancha con una velocidad y precisión notables. Ese fue elegido el segundo gol más lindo de aquella Copa del Mundo detrás del golazo de Maxi Rodríguez a México. En esa ocasión se necesitaron 26 toques para llegar a la red. Este miércoles en el gol del actual delantero del Manchester City se requirieron 27.
El gol del 2006 fue prodigioso. Tocó la pelota casi todo el equipo. Uno de ellos fue Roberto Ayala, quien hoy es colaborador de Lionel Scaloni, por lo que estuvo las dos veces en la cancha. En ese gol los únicos por los que no pasó el balón fueron dos jugadores: Roberto Abondanzieri y Nicolás Burdisso. Los que sí la tocaron fueron Riquelme, Mascherano, Sorín, Maxí Rodríguez, Crespo, Saviola, Heinze, Ayala y Cambiasso.
El segundo gol contra Polonia tuvo circulación de balón por las dos bandas del campo de juego. Tocaron la pelota todos los jugadores excepto el arquero. Lo que muestra el video disponible es la definición con los últimos pases: la mueven de derecha a izquierda De Paul, Mac Allister, Paredes, Enzo Fernández y la asistencia a Julián Alvarez. Si es por paciencia, construcción de opción, pase final de habilitación y definición a altura, candidato a quedar como uno de los grandes goles del Mundial Qatar 2022.