Miércoles 30 de Noviembre de 2022
Leo Messi jugó un buen partido en el triunfo frente a Polonia. Como es habitual, fue clave en el andamiaje del equipo que consiguió una victoria inapelable que lo pone de cara a Australia el este sábado por los octavos de final del Mundial de Qatar 2022. Pero al crack rosarino le faltó, si se le puede reclamar algo, mandar la pelota al fondo de la red. El énfasis en su falta de gol en que tuvo la chance de convertir de penal pero no la aprovechó, y que luego intentó pero se le cerraron todos los caminos que transitó.
A los 38 minutos del primer tiempo todo parecía indicar que sería el encargado de abrir el marcador. El árbitro neerlandés Danny Makkelie fue al VAR y cobró la supuesta falta del arquero Wojciech Szczesny a Messi, quien cabeceó un centro de Julián Álvarez y luego quedó tendido en el piso.
No pareció falta. Pero tras ir a chequear la jugada el árbitro marcó la pena máxima. Leo se paró frente a la pelota pero perdió el duelo con el arquero polaco.
Fue un cimbronazo, pero el equipo lo asimiló sin demasiados problemas, mantuvo la intención de juego y siguió yendo en búsqueda del triunfo. Luego el delantero de Paris Saint Germain tuvo algunas chances más de convertir. Una clara tras una habilitación de Enzo Fernández y otras por arrestos individuales, pero no pudo quebrar con la resistencia polaca.
Siempre se espera que Messi convierta. Y él es consciente de eso. Por eso después del partido hizo hincapié en que no pudo marcar: "Tuve la oportunidad, pero erré el penal, y después en un pase atrás de Enzo (Fernández). Me quedé con bronca por el penal, pero el equipo no solo que no se cayó, sino que salió fortalecido en el segundo tiempo de ese error mío".