Miércoles 14 de Diciembre de 2022
En estas instancias mundialistas, no solo es importante llegar, sino cómo se llega. Y esta Argentina, moldeada a semejanza del corazón batallador de Scaloni, arriba a la final con todas sus valencias en crecimiento. Un aspecto que puede ser determinante si es aprovechado en el duelo decisivo. Reaccionó tras el tremendo sopapo inicial de Arabia. Ya sin crédito, desde muy temprano, dio la cara en todas situaciones límites. A cada paso, el DT mostró carácter, decisión, y se animó a cambios tácticos y nominales, ante escenarios de necesidad por lesiones o bajas de rendimiento. Así se reinventó ante México, sacó de la cancha a Polonia, afirmó su halo positivo ante Australia, supo gozar y sufrir con Holanda, y se floreó y entusiasmó más que nunca ante Croacia.