Viernes 09 de Diciembre de 2022
Dominik Livakovic es el protagonista de Croacia, porque fue determinante para que ese país una vez más inscriba su nombre en las semifinales de un Mundial. El arquero fue decisivo en la definición por penales ante Brasil al contener el primer envío de la serie a Rodrygo. Pero a lo largo de los 120 minutos de juego ya había tenido intervenciones que sostuvieron al seleccionado europeo en partido en competencia. Si solo pudo ser vulnerado por una genialidad de Neymar en tiempo suplementario, pero con la igualdad alcanzada sobre el final por Bruno Petkovic, a tres minutos del final, el festejo de la clasificación croata lo encontró otra vez como figura excluyente.
Livakovic lo hizo de nuevo. El guardavalla del G. N. K. Dinamo de Zagreb, de 27 años, fue una muralla ante los brasileños y en la definición por penales otra vez se destacó. Como ya lo había hecho frente a Japón, en el partido por octavos de final, cuando tapó tres disparos y así le allanó el camino a sus compañeros para ganar y avanzar. Y también en dicho encuentro el arquero fue clave en los 120 minutos de competencia, ya que frustró a los nipones con las atajadas de pelotas que iban hacia el gol.
Cuando el árbitro inglés Michael Oliver marcó el final del tiempo suplementario con el empate en uno, el entrenador croata Zlatko Dalic fue en búsqueda de Livakovic para cruzar un par de palabras y darle una fuerte palmada de confianza, mientras que otros colaboradores del cuerpo técnico lo rodearon para hablar de los posibles pateadores de Brasil.
Y ya en el primer penal el arquero croata hizo lo suyo. Porque voló hacia su izquierda y tapó con ambas manos el penal de Rodrygo. Después en el segundo fue hacia su derecha y por muy poco no sacó el remate de Casimiro. En el tercero Pedro logró engañarlo y el uno croata fue al palo contrario. Y mientras sus compañeros convertían, llegó el cuarto disparo para Brasil, que estuvo a cargo de Marquinhos, pero la pelota fue devuelta por el palo y Livakovic quedó tendido en el suelo, mientras todo el seleccionado de Croacia fue a su encuentro para festejar una clasificación inesperada.