Viernes 29 de Julio de 2011
Tras su dilatada ausencia del Bailando, Larissa Riquelme entró al estudio y se trepó a Tinelli con un efusivo koala. La mujer aseguró estar aún recuperándose de su lesión, afirmó estar contenta con el baile del caño y les mostró a Tinelli y a Federico Hoppe sensuales movimientos de preparación para este ritmo.
Riquelme y Fernando Bertone bailaron Yo soy tu gatita. Alfano le reprochó a Larissa su falta de apoyo a su reemplazante Andrea Ghidone y ésta dijo que la acompañó en todo momento a pesar de no haber estado presente en el estudio. La jurado insistió en reprocharle su ausencia prolongada: Otro día tratá de engancharte más con el certamen, dijo.
Mendoza coincidió en la falta de compromiso: Acá hay muchas aspirantes a conchero de cuarta ( ) Se tienen que dar cuenta que vienen a un lugar donde es el tope de la profesión y no lo aprovechan.
Atajándose, Larissa comentó que se esperaba este llamado de atención de los jurados; explicó que estaba cansada por tanto trabajo -desde que terminó el mundial- que no podía rechazar, porque tenía que mantener a sus padres de sesenta años. Te estás victimizando con algo que no va, sostuvo Alfano desconforme con el argumento.
Finalmente, Polino dijo que al decir que una mujer de cincuenta y pico era vieja, se había cavado la fosa. Muy contenta con la calificación, Riquelme repartió abrazos a los jurados y se despidió con otro afectuoso saludo al conductor.