Sábado 13 de Agosto de 2011
Después de la polémica por la supuesta ridiculización de la cumbia, faltaba la mirada original del actor y director teatral Muscari. Enfundado en un disfraz de jockey colorido, el calvo propuso un viaje introspectivo a la década de los noventa en los que la gente viajaba a Brasil y comía pizza con champagne.
Estoy buscando que las señoras que toman el té pidan una de Ráfaga. Pretendo la inclusión de la gente con guita a la movida de la cumbia porque hay mucha gente adinerada que es grasa. Los chetos del country del Konex, los alternativos e intelectuales están pendientes de nuestra córeo.
En homenaje a Adolfito Cambiaso, Muscari y Emanuel González hicieron una versión jineteada. Muscari le dedicó su baile a la respetable gente que trabaja en la cumbia y en especial, a la familia y fanáticos de Leo Mattioli.
No me gustó la previa. No es verdad que las señoras de la calle Alvear no escuchen cumbia y tener que aguantarse todo porque nació en un lugar, me generó una bronca tremenda. Pero me fuiste comprando a lo largo de la coreografía y te doy un 9 por tu creatividad, dijo Graciela Alfano.
Mendoza (9) calificó de artista a Muscari por su original propuesta y Moria (10) coincidió: Explosión de creatividad y de no prejuicio. Son divertidos y es tan difícil hacer variantes para una pareja de hombres que se convierte en popular. El juez de galera también felicitó al director teatral: Hoy vi por primera vez que bailaron en serio.
Marcelo Polino (4) criticó a Muscari: Tenés prejuicios con una clase social a la que no pertenezco pero creo que deberías integrar a todos los grupos sociales en todo caso. Total: 32 puntos.