Prevén acciones legales para plasmar el legado de la heredera de Bigand
Esta comunidad ratificó su voluntad de “luchar enérgicamente por la defensa de sus derechos para que se cumpla el testamento de María Mercedes Octavia Bigand”, la última heredera del fundador del pueblo que falleció en abril de 2004 en Buenos Aires a los 93 años.

Lunes 28 de Enero de 2008

Por Gustavo Orellano / La Capital

Bigand.— Esta comunidad ratificó su voluntad de “luchar enérgicamente por la defensa de sus derechos para que se cumpla el testamento de María Mercedes Octavia Bigand”, la última heredera del fundador del pueblo que falleció en abril de 2004 en Buenos Aires a los 93 años.
  Así lo sostiene un comunicado elaborado por la comuna e instituciones locales donde además aseguran que “para ello se arbitrarán todos los medios necesarios incluso los legales, y se requerirá el apoyo del gobierno nacional y provincial para evitar que inescrupulosos personajes vinculados al trámite sucesorio priven ilegítimamente al pueblo de bienes que le corresponden y rindan cuentas acerca del destino de los bienes existentes al fallecer la señorita Bigand y de los importes millonarios ingresados con posterioridad a este lamentable hecho”.

Fines humanitarios. La mujer dispuso en su testamento legar “todos sus bienes para la creación de una fundación” con fines humanitarios en todo el territorio nacional aunque el texto remarca que “en particular deberá proveer al mantenimiento y desarrollo del Hogar de Ancianos, el hospital, la Escuela 215, la capilla San Antonio y la iglesia Nuestra Señora de Luján, todas del pueblo de Bigand”. La Fundación funciona en Capital Federal con el nombre de Honorio Bigand, en honor al abuelo de la anciana fallecida, pero sólo destinó “una exigua” cifra de dinero a las entidades bigandenses.
  Días atrás la apoderada de la Fundación Honorio Bigand de Asistencia y Desarrollo Solidario, Valeria Montaldo Maiocchi, aclaró en un artículo publicado en La Capital que la institución “jamás” recibió 12 millones de pesos por arrendamientos de campos desde que falleció la última heredera del fundador del pueblo, a diferencia de lo que había trascendido, ni tampoco destinó 950 pesos a cada una de las instituciones bigandenses que la anciana consignó en su testamento.

Migajas. Sin embargo la comuna bigandense y las instituciones locales insisten con que el pueblo “sólo recibió migajas de lo recaudado por la fundación”, y aseguran que “sólo en el último año los campesinos que trabajaron las tierras que pertenecieron a Bigand entregaron en concepto de arrendamiento más de dos millones de pesos”.
  El comunicado sostiene que “el pueblo de Bigand está tratando de impedir la malversación de fondos y el saqueo de bienes ya que el albacea (encargado de la ejecución del testamento, Luis María Alaimo) pretende apoderarse injustamente, entre otras cosas, de más de 800 hectáreas y del valioso inmueble donde residió la señorita Bigand hasta antes de morir. Por las serias irregularidades advertidas en el expediente sucesorio se está evaluando hacer una presentación en la Justicia penal, para que todos los involucrados —la investigación incluirá al Magistrado por ante quien se tramita la causa y a los miembros del Consejo de Administración de la fundación— reciban las sanciones correspondientes”.
  Además advierte que “se seguirá velando por la defensa de los derechos de los aparceros y de sus familias, a los que Alaimo les inició juicio de desalojo, en otro arbitrario ataque contra vecinos de la localidad”.
  Si bien Alaimo afirmó que “el único desalojo efectivo contra los colonos (que trabajan las tierras de Bigand) es el derivado de la expropiación de la comuna”, como publicó este medio oportunamente, la comuna aclaró que “pagó todo el precio del predio expropiado —más de 368 mil pesos— para ser destinado a la creación de un parque industrial”. En ese sentido afirmó que “obtuvo judicialmente la posesión de ese inmueble y también su tenencia, que le fue entregada por los aparceros que lo ocupaban, quienes fueron autorizados por la comuna para recolectar los frutos sembrados”.

Impotencia. “Sentimos impotencia de ver cómo pretenden estafar a todo un pueblo y a la Justicia. El testamento dice expresamente que no se pueden disponer de los bienes del legado pero Alaimo, autorizado por los miembros de la fundación y por el juez interviniente en la causa, está a punto de apropiarse de 810 hectáreas y un departamento en la ciudad de Buenos Aires a precio fiscal, supuestamente para cubrir sus honorarios que denunciamos como inescrupulosos, más de 22 millones de pesos cuando le corresponderían no más de 3 millones”, dijo el jefe comunal Patricio Erceg.
  Y añadió: “Quiero creer que en la Argentina hay Justicia; no puede ser que pocas personas se quieran quedar con campos, departamentos y dinero, que le corresponderían a una fundación que tiene por objeto ayudar a Bigand y a instituciones”.