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Por segunda vez en 6 meses, la capital provincial se quedó sin agua

Tras horas de corte de energía que dejó a varios barrios a oscuras hasta pasadas las 22 del martes, ayer miércoles la capital provincial amaneció sin agua, en medio de un calor agobiante...

Jueves 13 de Enero de 2011

Santa Fe.— Los santafesinos vivieron ayer un deja vú, propio del neorrealismo cinematográfico: el mismo acueducto que el 22 de julio de 2010 hizo pasar horas angustiantes, volvió ayer a tener una falla y, otra vez, dejó a la ciudad sin agua en la jornada y en medio de un calor agobiante, encima. A las 18 de ayer oficialmente se anunció el arreglo del caño y se pidió paciencia a los ciudadanos porque la restauración de la normalidad del servicio demandaría hasta la madrugada de hoy.
  Tras horas de corte de energía que dejó a varios barrios a oscuras hasta pasadas las 22 del martes, ayer miércoles la capital provincial amaneció sin agua. A primera hora un comunicado decía: “Aguas Santafesinas SA informa que debido a una rotura en el acueducto de agua cruda de 800 milímetros de diámetro en avenida Alem frente a la ex usina Calchines, correspondiente a la Toma Hernández ubicada en el Riacho Santa Fe que alimenta a la planta potabilizadora, a partir de las 3 de hoy se registra una baja de presión en el servicio de agua potable en la ciudad de Santa Fe. El personal de la empresa independizó el bombeo desde la toma de agua cruda del Río Colastiné lo que posibilita continuar con una prestación mínima del servicio en la ciudad y se trabaja en el lugar para evaluar los daños en la instalación y encarar la pronta reparación de este conducto de gran diámetro. Se dispuso un operativo especial con camiones cisternas para atender a los principales centros de salud. Se solicita a los usuarios moderación en el uso del servicio hasta que se supere el inconveniente”.

Calor y malestar. Apenas un hilo chorrearon durante toda la jornada las canillas de barrios céntricos. En el resto de la ciudad, ni eso. La temperatura superior a los 35 grados contribuyó a que el malestar social fuera in crescendo.
  Los santafesinos no dejaron de recriminar que los aumentos de tarifas sucesivos fueron justificados por el ministro de Aguas, Antonio Ciancio, en la necesidad de inversiones para evitar la reiteración de inconvenientes como los del 2010.

Múltiples inconvenientes. Esta vez la crisis duró menos horas pero, en cambio, avivó más polémica agitada por la competencia electoral en curso. Los inconvenientes generados fueron múltiples y en muchos niveles. Las actividades que no pudieron suspenderse se restringieron al máximo.
  En hospitales y sanatorios, así como comedores escolares y geriátricos, Assa buscó paliar la carencia de agua con suministro ambulatorio. Las actividades recreativas en colonias de vacaciones y competencias deportivas fueron postergadas. La mayoría de las oficinas públicas en esta capital durante este mes no atienden por la tarde y las que sí lo hicieron, buscaron evitar cerrar sus puertas aunque si hoy no se restaura el servicio como se anunció, se descuenta que no podrán abrir.
  Los medios de comunicación, como era de prever, se convirtieron en las herramientas de catarsis de la ciudadanía que descargó sus drásticas anécdotas y sus enojos en proporciones colosales.

Sellado. También desde los medios de prensa, el vocero de la empresa —ayer no habló oficialmente el Ministerio de Aguas— Germán Nessier, mantuvo a la población al tanto del inconveniente como de la marcha de las tareas de reparación. Así fue que Nessier comunicó pasadas las 18.30 de ayer que el trabajo de sellado de la pérdida del caño de 800 milímetros cúbicos había sido arreglado.
  Explicó que la falla estuvo en la abrazadera de una unión cuya soldadura cedió pero que el caño como tal no se había roto. El funcionario dejó entrever cierta satisfacción oficial porque la situación fue detectada y subsanada con rapidez. El año pasado encontrar el lugar de la pérdida de agua demandó horas, y cavar en el lugar una vez detectada, otras más; antes de comenzar la tarea de reparación propiamente dicha.
  Pero si la paciencia de los ciudadanos no estuvo muy dispuesta a reconocer eficiencia, menos aún fue la disposición de la dirigencia política que, inmersa en la competencia electoral de este año, resultó poco contemplativa con el gobierno provincial de Hermes Binner.
  Muestra de ello fue la decisión de su principal aliado en esta ciudad, el intendente radical Mario Barletta (quien es precandidato a gobernador por su partido para suceder al socialista) de disponer un operativo de asistencia en los barrios con camiones cisternas paralelo al que ordenara Assa y de pedir informes a la empresa de “las inversiones y medidas adoptadas en los meses posteriores a la primera rotura del acueducto, que se registró a mediados de julio del año pasado” para evitar que la situación de reiterara.

Críticas de la oposición. Desde la oposición, el diputado justicialista Mario Lacava recriminó que “el derecho al agua se garantiza con ésta saliendo de las canillas”.
  En un largo comunicado recordó que “en todo el año pasado denunciamos la falta de inversiones para mejorar el servicio de agua y luz en nuestra provincia y los resultados están a la vista. La luz tuvo seis aumentos desde que Binner asumió la gobernación de Santa Fe llevando al tarifa de luz a un 100% más cara que en el 2007 y el servicio está claramente peor que antes. El agua también aumento más del 100% desde que el Frente Progresista gobierna la provincia y las nuevas inversiones para mejorar o mantener el servicio brillaron por su ausencia. Con maquetas y anuncios no se mejoran los servicios públicos, solo las inversiones lo hacen y estas no se ven por ningún lado”.

Impericia. El precandidato a gobernador y senador, Juan Carlos Mercier, expresó que “lamentablemente lo que ha ocurrido con el corte de agua en la ciudad capital muestra, una vez más, la impericia y falta responsabilidad del gobierno de Binner. Soy autor de varios pedidos de informe sobre el estado de situación de Assa y el mantenimiento de la infraestructura sanitaria. Hay que recordar que el Enress había iniciado un procedimiento sancionatorio contra Assa por el corte de agua del 22 de julio de 2010, pero el ministro Ciancio, lo evitó y lo dejó sin efecto y en ese entonces dijo que la empresa había actuado con solvencia profesional subsanando la rotura producida en el menos tiempo posible. Hay impericia, se habla que supuestamente en la toma de agua hicieron un conducto en hormigón cuando debería ser de hierro. Hay muchas cosas que no están claras y tendremos que analizar seriamente la conducta del gobernador Binner por la responsabilidad que le cabe”, disparó.
  “No puede ser que cada vez que pase algo serio ellos digan que no tienen nada que ver”, concluyó Mercier.

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