Para la diputada nacional de Unión por la Patria (UP), el justicialismo debe centrar la discusión en un programa de gobierno antes que en las candidaturas. Llamó a reconciliarse con el campo
06:05 hs - Domingo 17 de Mayo de 2026
La caída en la valoración social del gobierno de Javier Milei, que combina factores de recesión económica y sospechas de corrupción como el que pesa sobre Manuel Adorni, envalentonó al universo peronista, que apuró los pasos en su disputa interna con la creencia de que será el espacio que reúna la mayoría para ser el relevo del poder en la Argentina, en 2027. A los lanzamientos de candidaturas (Sergio Uñac, Juan Grabois y, probablemente, Axel Kicillof), se suman agrupaciones que intentan cambiar la “melodía” del discurso peronista, hablando ahora de equilibrio fiscal y orden macroeconómico.
Una de ellas es Peronismo Debate, que se lanzó el 1° de mayo en Parque Norte y tiene entre sus filas a la diputada nacional Victoria Tolosa Paz, exministra de Desarrollo Social en el último tramo de la gestión de Alberto Fernández. “El peronismo tiene que volver a vincularse con los sectores productivos”, postuló la legisladora de Unión por la Patria (UP).
En una entrevista con La Capital, la exministra se mostró convencida de que la administración libertaria, al término de su mandato, dejará tierra arrasada por imperio de su programa económico, con más endeudamiento y destrucción del entramado social y productivo, y que el peronismo debe darse un debate interno para que la sociedad lo vuelva a elegir para comandar el país. “Quedó claro en las elecciones intermedias (octubre de 2025) que el PJ se ubicó como la principal fuerza de la oposición”, sostuvo.
La entrevista a Victoria Tolosa Paz
¿Se aceleró un poco la interna peronista para las presidenciales de 2027 con el anuncio de la candidatura de Uñac?
Desde la elección intermedia quedó claro que el peronismo se ubicó como la principal fuerza de la oposición. Esta gobernando La Libertad Avanza (LLA), el resto de las fuerzas se fue diluyendo y quedó el PJ bien parado como oposición, pero con un problema: tiene tantas conducciones y miradas como líderes que lleven adelante ese proceso. Tenemos un PJ de Córdoba, de Buenos Aires, de La Rioja, de La Pampa. Hay distintas expresiones del peronismo gobernando o llevando una agenda para la etapa que viene. Es el aporte que hicimos con Peronismo Debate para definir cuáles son esas ideas y el programa de gobierno para el justicialismo que viene. En ese contexto, preferimos no discutir candidaturas sino el marco teórico que, creemos, debe tener el PJ para resolver los problemas de la Argentina, pero fundamentalmente en el escenario de catástrofe que, estimamos, dejará el programa económico en 2027.
¿No observan ninguna señal de mejora?
No, y en el último trimestre se deterioró notablemente la economía argentina. Tenemos que prepararnos para poder conectar con aquellos que no quieren acompañar más a este presidente. Los que expresan enojos, desilusión, desencanto, pero que nos exigen, sin dudas, ser una alternativa de poder. Pero para eso tenemos que saber qué le proponemos al pueblo argentino.
En la previa de las elecciones pasadas, el gobierno perdió varias batallas legislativas y había un clima similar. Pero terminó imponiéndose. ¿No cree que la oposición puede sobregirarse en ese aspecto?
Siempre en una elección intermedia el pueblo acompaña al presidente. En algunas provincias se empezaba a resquebrajar ese acompañamiento, pero la ayuda de Estados Unidos generó una confianza y vino un respaldo a Javier Milei. Ahora, a seis meses de esa elección, el escenario cambió. Sentimos que hay muchos sectores de la sociedad que la están pasando mal y no ven acciones del presidente que alivien su situación. La gente trabaja todo el día y el salario no alcanza ni para llegar al día 10 del mes, entonces ve cómo se endeudan con las billeteras virtuales, con las tarjetas de crédito, con las financieras. Eso va generando un deterioro y un malhumor social muy grande. A eso le tenés que agregar lo que ocurre con el jefe de Gabinete, con el crecimiento exponencial de su patrimonio en tan solo tres años. Tenemos a un presidente que llegó diciendo que es experto en crecimiento económico con o sin dinero y el único exponente de eso es Manuel Adorni. Eso es un combo explosivo, porque con justa razón enoja a la población y genera un deterioro mayor en la imagen presidencial y de todo el gabinete.
Usted cree que la salida es por el peronismo, pero hay círculos del poder económico y mediático que ya postulan una suerte de mileísmo sin Milei...
Es un tema que tendrán que resolver ellos. El peronismo tiene una agenda, que es poder representar a todos los sectores que están sufriendo las políticas de Milei. Ahí incluyo, por supuesto, a los trabajadores, pymes y grandes empresarios. A todos aquellos que creen en las capacidades productivas de la Argentina, los invitamos a debatir y mirar al peronismo como una fuerza que puede volver a representar esa Argentina que una vez representamos y dejamos de hacerlo. Queremos representar ese país del orden macroeconómico, del equilibrio fiscal con el equilibrio social. Que las cuentas cierren pero con salarios dignos. No se puede redistribuir lo que no se genera. Crecer y redistribuir tienen que ir de la mano. Además, tenemos que ver los vectores de crecimiento que posee la Argentina, que están esperando que la política les dé señales claras, como la agroindustria, la minería, el triángulo del litio, la posibilidad de terminar desarrollar Vaca Muerta. Hay situaciones que no están en la agenda de la política nacional y deberían estarlo. Nos tenemos que volver a vincular con los sectores productivos. Repito: Peronismo Debate no discute candidaturas, discute ideas.
Recién dijo que el peronismo tiene que revincularse con los sectores productivos. ¿Cuándo dejó de hacerlo y por qué?
A la Argentina le quedó esa marca de la 125 en 2008. Ahí el peronismo dejó de representar al campo y a la agroindustria. Recomponer ese camino, primero tiene que ser impulsado por quienes creemos en esas capacidades productivas. Tener un diálogo genuino y franco sobre las posibilidades de que ese sector vuelva a extender su barrera productiva e incrementar exportaciones. Para ese sector ya dimos un primer paso en el Congreso nacional, cuando 45 legisladores de UP, lo que hoy se conoce como Peronismo Federal, apoyó el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE). Lo hicimos reconociendo a las economías regionales. A esos sectores los queremos representar. Primero dando la vuelta de la página del pasado y sentarnos a construir una hoja de ruta que les dé previsibilidad. No solo darle previsibilidad a las mineras y a los que invierten en Vaca Muerta. Darle previsibilidad a la agroindustria es la bandera pendiente del peronismo.
¿El liderazgo en el peronismo se debe resolver en internas, como reclama Uñac, o en unas Paso, si es que no se eliminan?
Paso a paso, diría Mostaza Merlo. Poner en discusión ahora una ley que todavía está vigente, sería un error. Con esa herramienta que está vigente en la Argentina sin dudas, porque ya escuchamos a varios candidatos, iremos a sintetizar cuál es la mejor o el mejor compañero para conducir la etapa que viene del peronismo. Eso nos hará muy bien, fortalecerá la discusión de cara a la sociedad, no solo con candidaturas sino con ideas, que es lo que tiene que primar. Hay que tener muy claro qué representa el Peronismo Federal, qué quiere convocar para la Argentina hacia adelante y hacerlo con mucha claridad, no solo respecto de los sectores de crecimiento sino también sobre la deuda con el FMI, en cómo recomponemos esa confianza con los sectores que invierten en el país. Con los que esperan no perder competitividad y necesitarán un plan de infraestructura. Cuáles son las obras necesarias para que los camiones no vuelquen en la autopista, para que las rutas principales no estén en la situación en laque están. El peronismo que viene se tiene que hacer cargo de esa agenda. Quizás no los contuvimos nosotros en el pasado, pero este presente no los contiene.