Política

"Vemos una voluntad de cambio muy importante por el fracaso del socialismo"

Camion a las elecciones 2015. Luciano Laspina, economista de Miguel del Sel, destacó también que el PRO tiene "una visión a favor del empleado público".

Lunes 01 de Junio de 2015

Luciano Laspina será el ministro de Economía de Miguel del Sel, en caso de que el candidato del PRO gane las elecciones del 14 de junio próximo. Cuando el ex Midachi renunció a su banca en la Cámara de Diputados nacional, en febrero pasado, Laspina —primer suplente en la lista— lo sustituyó.

Economista, director ejecutivo de la fundación Pensar Santa Fe y, hasta hace pocos meses, subgerente general de Finanzas del Banco Ciudad, en la Capital Federal. El rosarino migrado a Buenos Aires (y ahora en planes de repatriación) recibió a La Capital en su despacho del anexo del Congreso y dejó muchas definiciones. "Hay un fracaso en la gestión socialista y Miguel expresa una fuerte voluntad de cambio de los santafesinos", enfatizó.

—¿Cómo caracteriza al nuevo escenario en Santa Fe tras las Paso?

—La gente está buscando un cambio. Hay un fracaso indudable en la gestión socialista. Se refleja en la inseguridad, infraestructura, incluso en la propia Rosario, donde se nota una caída en la gestión local. Miguel es el que mejor expresa esa necesidad de cambio, porque no viene de la política tradicional y porque no tiene compromisos con ningún sector. Del Sel viene con sangre nueva como Rodrigo López Molina y Anita Martínez. Es la renovación que sobreviene a un fracaso. Vemos que la voluntad de cambio es muy importante, justamente, por el fracaso socialista. En especial en materia de seguridad y narcotráfico.

—Aún dando por cierto que hay un fracaso en la gestión actual, ¿por qué cree que el votante confía en que Del Sel gobernará mejor si nunca antes gestionó?

—No es fácil interpretar el voto, y no podemos ser tan soberbios de interpretarlo de un modo terminante. Sí diría que se busca determinados valores en el candidato: cambio, honestidad y también capacidad de gestión. Miguel hace cuatro años que se prepara con sus equipos para gobernar. De todos modos, no podemos saber si la gente lo votó por eso o no. Hay un mito respecto de que el no tiene experiencia de gestión no puede gobernar, pero es justamente un mito.

—Si Del Sel gana, ¿cómo será el modo "distinto" de gobernar a adoptar?

—Primero se ocupará de los temas que el socialismo abandonó. Los ejes de gestión serán: seguridad, desarrollo económico y descentralización regional, infraestructura y educación. Esos ejes tendrán un gabinete coordinado, porque está todo relacionado. La aglomeración en las grandes ciudades, la toma del territorio por bandas criminales que someten a los vecinos y la ausencia del Estado. Miguel les dará crecimiento a las ciudades del interior con el plan que denominó "Volver al pago". Necesitamos tener diez Rafaela, suele decir Miguel.

—Para desarrollar el interior se necesita mucho dinero en caminos, agua potable, viviendas y energía.

—Justamente, el socialismo invirtió muy poco en infraestructura, sólo el 4 por ciento del presupuesto. Generaremos ahorros para que haya más inversión en infraestructura.

—En el modelo de gestión porteño una crítica de la oposición es que Mauricio Macri endeudó mucho a la ciudad. ¿La idea es endeudar también a Santa Fe?

—Utilizar el crédito para comprar una primera casa es una buena decisión. Ahora, para comprar un auto o un viaje, es un mal negocio. El crédito usado para obras de altísima necesidad social, que generan crecimiento, y luego los recursos en impuestos, que te permiten pagar la obra que hiciste antes, también es bueno para un país. Lo que hizo Macri en materia fiscal es bastante revolucionario. Dejará el mandato con la misma cantidad de empleados públicos que cuando entró. En Santa Fe trabajaremos para mejorar la gestión, potenciar al empleado público de carrera y dejar de engordar la planta política del Estado, que se triplicó con la gestión socialista.

—En el tema seguridad, ¿cómo encararán una reforma de la institución policial?

—Tenemos el caso exitoso de la Metropolitana (en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Caba), que a diferencia de Santa Fe se creó de cero. Los equipos del tema seguridad de Miguel los coordina Claudio Zapata y él tiene un plan para reformar la policía provincial. Nuestra visión es que necesita orden, conducción, capacitación, equipamiento, buenos salarios y objetivos de gestión y que no toda la fuerza está tomada por la corrupción. Por lo demás, la reforma va de la mano de la urbanización de villas e infraestructura urbana en general.

—Es posible simplificar las líneas políticas económicas en dos grupos: ortodoxos y heterodoxos. ¿Con cuál de ellos se identifica?

—En el PRO pensamos que las ideologías están pasadas de moda, somos pragmáticos. Santa Fe necesita trabajo en la gestión más que discutir sobre el rol del Estado o de lo privado.

—Entonces, ¿la estructura económica actual no se toca?

—Estoy trabajando en un proyecto de ley de asociación público privada (como diputado nacional), una diagonal entre los dos extremos que han fracasado. Ni lo uno ni lo otro. Buscamos la solución a los problemas y no encuadrarnos en líneas de pensamiento.

—Todo gobierno provincial tiene un gran desafío: pagar los sueldos de los maestros y los empleados públicos. ¿Qué visión tiene el PRO sobre cómo encarar la discusión paritaria?

—Nuestra herramienta es el diálogo. La inflación generó la necesidad de sentarse a discutir paritarias todos los años. En la Caba la relación con los gremios ha sido buena. Tenemos una visión a favor del empleado público, sobre todo el de carrera. Promover al que tiene conocimiento, al que puede aportar. No vemos que haya una relación que deba plantearse de manera antagónica.

—No obstante, economistas cercanos a Macri han descalificado a las paritarias...

—No, el problema es que la inflación te obliga discutir recomposiciones salariales y no aumentos. Nuestro mejor ejemplo es la Caba, donde se discutieron paritarias todos los años sin problemas.

—Sobre el presupuesto de Santa Fe, ¿cambiarán la orientación de gastos, poniendo más en un rubro, sacando en otro o aumentado impuestos para subir la recaudación?

—Es un proceso gradual. Como dije antes, el presupuesto en infraestructura de Santa Fe (bien medido) no pasa del 4 por ciento y en la Caba es del 15 por ciento. Eso permite ver las grandes diferencias entre un distrito y otro en obras públicas.

—Comparando la Caba con Santa Fe, tienen similar cantidad de habitantes. Pero la Capital Federal cuenta con algo más de presupuesto y cien veces menos territorio. ¿Es fácil gobernar esa ciudad en contraste con una provincia tan extendida como Santa Fe?

—Hay diferencias, pero no veo que una gestión cambie el modo de trabajar porque las distancias sean más o menos grandes. Por lo demás, Rosario tiene algunos problemas similares con la Caba en relación a la migración interna. Rosario tiene hoy una imagen muy golpeada por la inseguridad y el narcotráfico, y la vamos a revertir.

—¿Cómo imagina la relación de un gobierno del PRO en Santa Fe con la Casa Rosada?

—Hay que recuperar el federalismo, exigiendo muchas cosas del gobierno nacional. Si Macri es presidente, Santa Fe estará entre las provincias que más crezcan. Si siguen las políticas actuales, la provincia continuará creciendo por debajo de las demás. Hoy la Nación tiene recursos cuantiosos y es necesario que la provincia administre los suyos conociendo mejor cuáles son sus necesidades.

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