Elecciones 2019

Una trabajosa unidad que empieza a dar sus frutos

La compleja y trabajosa red de unidad que fue tejiendo el PJ santafesino desde 2017 ha dado sus frutos por partida doble: depositó en el poder a Omar Perotti hace dos meses atrás y ayer le dio un envión importante a la candidatura de Alberto Fernández con un contundente triunfo en toda la bota.

Lunes 12 de Agosto de 2019

La compleja y trabajosa red de unidad que fue tejiendo el PJ santafesino desde 2017 ha dado sus frutos por partida doble: depositó en el poder a Omar Perotti hace dos meses atrás y ayer le dio un envión importante a la candidatura de Alberto Fernández con un contundente triunfo en toda la bota.

Es, a priori, una fotografía que no puede corresponder al final de la película de octubre. Pero este resultado, en el corazón de la denominada región núcleo, representa un piso cómodo por donde puede transitar el Frente de Todos hacia su objetivo máximo: ganar en las elecciones generales sin necesidad de un ballottage. La diferencia, tanto en Santa Fe como en el resto del país, asoma indescontable.

Despojado del poder en 2007 en la provincia, y en la Nación en 2015, las distintas vertientes del peronismo santafesino comenzaron a comprender que el estado de dispersión, las sospechas mutuas y las inquinas personales, los alejaba cada vez de ser una fuerza competitiva. Aún con la "marea amarilla" de 2015, emergió una figura como la de Perotti, y detrás del rafaelino se empezó a diagramar un esquema de regreso.

"Es con todos", ese eslogan que marcó el inicio de reagrupamiento del PJ a nivel nacional en la aurora del actual calendario electoral, en Santa Fe esta consigna se trabajó desde hace cuatro años. Peronistas ortodoxos y heterodoxos, kirchneristas, movimientos sociales y sindicales, dejaron de lado sus diferencias para empezar a coincidir en la visualización de dos adversarios comunes a vencer: el Frente Progresista en la provincia y el macrismo en la Nación. Un objetivo ya se cumplió. Para el otro, salvo una catástrofe, falta la formalidad de octubre para certificarla.

El triunfo de la fórmula Fernández-Fernández en Santa Fe por casi diez puntos de diferencia con la oficialista Macri-Pichetto tiene un dato excluyente: el "peronazo en Rosario", donde la distancia entre ambos binomios era del 20 por ciento. Los números no son casuales: la ciudad y la provincia sufren el impacto de las políticas económicas del gobierno. Las urnas cantaron la bronca y también abrieron cierta cuota de esperanza.

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