Miércoles 04 de Junio de 2008
Una sobreviviente de La Perla afirmó ayer que el ex titular del III Cuerpo de Ejército Luciano Benjamín Menéndez visitó "al menos dos veces" ese campo de exterminio de la dictadura, y aseveró que el militar se habría quedado "con valijas llenas de dólares" capturadas a los montoneros, pero "no los habría repartido a sus subordinados".
Teresa Celia Meschiatti, que pasó dos años y tres meses secuestrada en el centro clandestino cordobés, inauguró la ronda de testigos en el juicio oral y público a Menéndez y a otros siete acusados por el secuestro, tortura y muerte de cuatro militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).
En el juicio se ventilan los hechos en torno al secuestro, tortura y homicidio sufridos por Hilda Flora Palacios, su pareja Humberto Brandalisis, Carlos Lajas y Raúl Cardozo, que fueron prisioneros en La Perla y fueron asesinados el 15 de diciembre de 1977.
Meschiatti, de 64 años, dijo al tribunal que se jubiló en Suiza, país donde se refugió tras su liberación. Posteriormente reconoció uno por uno a los acusados y los identificó, incluso por sus alias o los sobrenombres que usaban en la represión ilegal.
La testigo recordó que en La Perla le hacían confeccionar listas "por triplicado" de los detenidos-desaparecidos recluidos y detalló que una copia iba a Menéndez, otra al Destacamento 141 (donde estaba Rodríguez) y la tercera quedaba en el campo de concentración.
La mujer señaló a los acusados Jorge Acosta y Luis Manzanelli como responsables de las torturas en la sala denominada por ellos como "terapia intensiva", y también mencionó al mayor de Ejército Ernesto "Nabo" Barreiro, extraditado desde Estados Unidos y actualmente en prisión preventiva como otro de los torturadores.
Aseguró que vio a Menéndez "al menos dos veces" dentro de "La Perla", con lo cual puso en cuestión la coartada del ex general acerca de que no visitó el centro clandestino de detención durante la permanencia de los cuatro militantes del PRT. En cuanto a las víctimas, recordó haberlas visto pero confió que en aquel momento desconocía sus nombres.
Además se acordó de que otro de los sentados en el banquillo, Ricardo Lardone, solía quejarse de que Menéndez se había quedado "con valijas llenas de dólares luego del asalto al Castillo (donde cayeron varios militantes de Montoneros) y no haberlas repartido a sus subordinados". l