Martes 17 de Junio de 2008
Miles de santafesinos protagonizaron anoche el cacerolazo y bocinazo más grande contra un gobierno que recuerde la capital provincial. Con más de una hora de duración, el bocinazo estuvo lejos de los 45 minutos consignados en la convocatoria mediante mensaje de texto que apareció en las pantallas de los celulares a partir del mediodía.
Esa consigna instó a los ciudadanos de la capital provincial —al igual que en el resto de las ciudades de la provincia— a hacer sonar las bocinas de sus autos a partir de las 20 en contra de la política agropecuaria del gobierno nacional.
Como en una final de fútbol, a partir de la hora señalada comenzaron a escucharse las bocinas, de autos, taxis y remises, y hasta de alguna unidad de la única línea de colectivos que ayer funcionó en la ciudad (con frecuencias excepcionales) dado que el servicio se paralizó por el desabastecimiento de gasoil que sufre la ciudad.
Con el correr de los minutos, los santafesinos se subieron a sus autos particulares, camionetas, utilitarios y hasta camiones y en poco rato colapsaron las principales avenidas haciendo atronador el bocinazo y contundente el mensaje de rechazo a la administración gubernamental del matrimonio Kirchner.
Desde los balcones de los edificios de las avenidas también adhirieron golpeando cacerolas y esa modalidad de protesta que ayer no figuraba en los mensajes de textos (que sí convocaban también a un apagón que fue menos notorio) se contagió rápidamente.
A los 15 minutos de iniciada la protesta, los santafesinos ya habían ganado las calles con sus autos y también a pie golpeando cacerolas y haciendo flamear banderas argentinas.
Bombas de estruendo y hasta fuegos de artificio alimentaron anoche el más grande ruido contra el gobierno nacional en la ciudad de Santa Fe que, a su vez, concentró en la plaza de Mayo —frente a la Casa Gris— a miles de ciudadanos que unánimemente reclamaron que gobierno y entidades ruralistas reanuden el diálogo en búsqueda de un acuerdo que permita superar el prolongado conflicto.
Por su parte, el intendente capitalino Mario Barletta manifestó a través de un comunicado: "La ciudadanía demanda diálogo y búsqueda de consenso. En eso los santafesinos son contestes y les pedimos que resguarden las instituciones. Que no se tergiversen los mensajes. Ya no hay una manifestación sectorial, ahora más allá de las posturas a favor o en contra de, lo que se reclama es sensatez en las partes con la reanudación del diálogo".
El mandatario local añadió que "alguien dijo que los argentinos somos asesinos seriales de oportunidades y eso es incomprensible. Lo es para nosotros, para los que nos ven desde afuera y lo será para nuestros hijos cuando nos pregunten en el futuro".