Tucumán: llegó la hora de los alegatos en el juicio contra Menéndez y Bussi

Martes 26 de Agosto de 2008

El juicio oral que se sigue en Tucumán contra los represores Antonio Bussi y Luciano Menéndez por la desaparición del ex senador provincial Guillermo Vargas Aignasse, en 1976, entrará hoy en su etapa final cuando se escuchen los alegatos de la defensa y la acusación.

Luego de los alegatos, el tribunal pasará a cuarto intermedio hasta el jueves, cuando se les preguntará a Bussi y a Menéndez si quieren hacer uso de la palabra por última vez, aunque ya no se les podrá hacer preguntas sobre el caso.

En tanto, ese mismo día, pero por la tarde, el tribunal anunciará la parte resolutiva de la sentencia, mientras que una semana más tarde, el 4 de septiembre, habrá otra audiencia en la que serán leídos los fundamentos del fallo.

Por lo pronto, en la audiencia convocada para hoy a las 9.30, el primero en hablar será el fiscal Alfredo Terraf, mientras que después lo harán la defensora oficial Amalina Asaf (por Bussi) y el abogado Horacio Guerineau (por Menéndez).

El juicio oral ingresó en su fase decisiva luego de que el miércoles pasado terminara la etapa de la prueba testimonial, con la declaración de los testigos ofrecidos por las partes.

En la sentencia, los magistrados no sólo deberán pronunciarse sobre la situación de los imputados (Bussi y Menéndez), sino sobre tres testigos respecto de los cuales, por supuestas contradicciones en sus testimonios sobre hechos vinculados a la desaparición de Vargas Aignasse, el fiscal Terraf requirió que sean investigados por supuesto falso testimonio.

Terraf efectuó la solicitud respecto de Roque Cabral y de Raúl Molina, ex juez militar y secretario del juez, respectivamente, así como sobre José Gerez, ex comisario que cumplía funciones en el penal de Villa Urquiza, donde estuvo detenido Vargas Aignasse y de donde habría salido el 5 de abril de 1976 para permanecer desde entonces desaparecido.

Abuelas Nobel

El Colegio Público de Abogados de la Capital Federal dio su apoyo a la candidatura de Abuelas de Plaza de Mayo al premio Nobel de la Paz. Los letrados apoyaron la candidatura "en reconocimiento a la lucha que emprendieron en los últimos 30 años, la cual estuvo principalmente apoyada en los nietos que fueron recuperando".