Cuadernos de las coimas

Tras los dichos de Oyarbide, piden reabrir la causa por enriquecimiento de CFK

Anoche el juez retirado denunció amenazas de muerte y le asignaron custodia de Gendarmería. Había vuelto a señalar al exespía Jaime Stiuso.

Viernes 10 de Agosto de 2018

A raíz de las declaraciones del ex juez federal Norberto Oyarbide, la Unidad de Información Fiscal (UIF) pidió ayer que se reabra la investigación a la ex presidenta Cristina Kirchner por presunto enriquecimiento ilícito. Pocas horas antes, el otrora magistrado había regresado a los Tribunales de Comodoro Py para denunciar aprietes de parte del gobierno anterior para fallar en torno a la causa por enriquecimiento ilícito contra Néstor Kirchner y la ex jefa del Estado, a quienes terminó sobreseyendo. Anoche Oyarbide denunció amenazas de muerte y le asignaron custodia de Gendarmería Nacional.

Tras señalar que lo habían "agarrado del cogote" cuando estaba a cargo de esa investigación, Oyarbide presentó una denuncia formal en la que ratificó que el ex espía Antonio Jaime Stiuso y el otrora titular de la Auditoría General de la Nación (AGN) Javier Fernández fueron enviados —en su momento— por Néstor y Cristina para pedirle que se "apurara" para definir la causa.

El juez retirado precisó que se trató de una reunión en su casa de la calle Córdoba (Capital Federal) y que fue el único encuentro que mantuvo con el poderoso espía y con Fernández, acusado de haber sido operador del kirchnerismo en el fuero federal y también imputado en la causa de los cuadernos del ex chofer Oscar Centeno.

"Le pidieron en nombre de Néstor celeridad en la causa de enriquecimiento ilícito", señalaron en el entorno del ex magistrado, que, pese a las primeras especulaciones, no se convirtió en arrepentido de la causa por los cuadernos con detalles de presuntas coimas al gobierno kirchnerista.

Luego de la denuncia se abrió una causa paralela, a sortear hoy, y dará lugar a una nueva investigación por fuera de la pesquisa por los cuadernos, en la que Oyarbide está imputado por asociación ilícita y vinculado a la recepción y entrega de pagos ilegales.

El ex juez declaró durante más de dos horas ante el fiscal Carlos Stornelli, donde se presentó a ampliar su declaración tras señalar el miércoles pasado ante la prensa que lo habían "agarrado del cogote" cuando estaba a cargo de la investigación por enriquecimiento ilícito del matrimonio Kirchner, en 2008.

"Stornelli, advirtiendo que sus dichos pueden dar lugar a un delito de acción pública, tiene la obligación de llamarlo", explicó el abogado del ex magistrado, Osvaldo Cantoro.

La defensa de Oyarbide reiteró que el ex juez "sólo se refirió al pedido de celeridad" y no al contenido del fallo: la denuncia por enriquecimiento ilícito se remonta a 2008 y tuvo como eje el exponencial crecimiento de los bienes del matrimonio Kirchner, de un 158 por ciento sólo en un año.

Sobre la causa de los cuadernos, el abogado aseguró que "la responsabilidad de Oyarbide es nula" y que "no tiene nada que ver" en ese caso, por lo que no se presentará como arrepentido.

Antes de regresar a los Tribunales, Oyarbide brindó una entrevista radial en la que se mostró preocupado y, entre lágrimas, pidió ampliar su declaración indagatoria en la causa de los cuadernos de las coimas, acusó a Néstor Kirchner y dijo que temía que lo mataran.

"No tengo ni el celular de Bonadio, pero me voy a Comodoro Py. Tengo miedo de que me maten. Ojalá que el presidente (Mauricio Macri) esté escuchando", señaló.

Al respecto, agregó: "No soporto más esto. Estoy solo y quiero, por Dios, que Bonadio me mande a buscar a mi casa y me lleve. Le declaro y firmo todo. Ahora me voy a la Recova a tomar una sopa a ver si me la sirven o me quieren pegar un tiro por la espalda".

Además, habló sobre Stiuso y Fernández y señaló: "Finalmente, ellos eran empleados, por llamarlo de alguna manera, de una persona de la que emanaban todas las responsabilidades. Es la persona que murió, el esposo de la (ex) presidenta".

A raíz de estas declaraciones, la UIF, organismo a cargo de Mariano Federici, solicitó la reapertura de la investigación contra Cristina por presunto enriquecimiento ilícito.

En tanto, Oyarbide denunció amenazas de muerte, por lo que la Justicia le asignó custodia de Gendarmería. El ex magistrado recibió las intimidaciones a través de una nota entregada en su casa y por desconocidos que lo siguieron la tarde y le hicieron señales como si estuvieran percutando un arma de fuego.


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