Testigo del caso Ciccone se fue del país y dijo que "prefiere ser exiliado y no Julio López"
El ex director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía, José Capdevila, justificó su decisión de irse del país tras ser amenazado en el caso en que se investiga al vice Amado Boudou.

Miércoles 21 de Mayo de 2014

El ex director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía José Capdevila justificó hoy su decisión de irse del país tras ser amenazado en el marco de la causa Ciccone, al sostener que prefiere “ser un exiliado en democracia y  no (Julio) López”, en alusión al testigo desaparecido desde 2006 cuando iba a declarar en un juicio contra represores de la  dictadura militar. 

Al respecto, argumentó su salida de la Argentina “porque no sirve un testigo muerto” y cuestionó al Gobierno por la “reacción un  poco tardía” luego de que el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich,  dijera que tendría que haber solicitado protección. 

El ex funcionario del Palacio de Hacienda aseguró que sufrió “amenazas personales” con “seguimientos”, situación a la que  calificó de “bastante mafiosa”. 
 
En diálogo con las radios Continental y Ciudad, Capdevila remarcó: “Hablando con un funcionario de una embajada, me dijo: 'Eso  en mi país se llama crimen organizado'”. 
 
“Estamos en democracia, eso es lo que más me dolió”, expresó al explicar su postura de dejar la Argentina y sin identificar a  nadie, sostuvo que las amenazas que sufrió son de “la mafia”. 
 
Luego agregó: “Prefiero ser un exiliado en democracia y no (Julio) López”, quien fue visto con vida por última vez el 18 de  septiembre de 2006 y era testigo en el juicio contra el ex director de  Investigaciones de la Policía bonaerense Miguel Etchecolatz en  una causa por delitos de lesa humanidad. 
 
“No confío en quedarme en la Argentina hoy, por eso tomé la decisión de irme, prefiero preservarme”, subrayó Capdevila, quien  defendió su dictamen cuando en 2010 le recomendó al entonces  ministro de Economía, Amado Boudou, no expedirse sobre la carta de la  AFIP respecto a la situación financiera de la imprenta Ciccone. 
 
Capdevila añadió: “Yo ya hice una declaración, en el momento que tenga que hacer otra la haré, pero cuando tenga las condiciones  para mi seguridad, porque no sirve un testigo muerto”. 
 
Esta mañana, Capitanich  consideró que Capdevila “si tenía una afectación podría haber” optado por ser un “testigo protegido” en  lugar de irse al exterior. 
 
Sobre esta cuestión, el ex funcionario recalcó: “No tengo que pedirlo, supongo que ellos son los que tenían que habérmelo  ofrecido”. 
 
“La realidad es que yo no confío en quedarme en la Argentina”, subrayó Capdevila, quien tras los dichos de Capitanich apuntó:  “Hay una reacción un poco tardía”. 
 
Asimismo, enfatizó que tras las serie de amenazas e intimidaciones “nadie” se comunicó con él, en referencia a autoridades  judiciales, policiales y políticas. 
 
“Nadie me llamó, ni un juez, ni un fiscal, ni el jefe de la Policía, nadie a quien le corresponde un ofrecimiento de brindarme  seguridad. Entonces uno se siente un poco solo, antes éstos, que  son poderes muy grandes”, puntualizó. 
 
Con relación a las amenazas, detalló: “La última antes de irme fue que me encerró un auto muy alevosamente y tuve que  escaparme”. 
 
“Me escapé violando una norma de tránsito, ya que aceleré mucho para escapar“, precisó Capdevila.