Elecciones 2019

Sukerman prometió contar voto a voto, pero al final admitió su derrota

Criticó con dureza a su oponente Javkin porque, a su criterio, se adelantó a declararse intendente electo. Una hora y media después le dio la razón.

Lunes 17 de Junio de 2019

Eran las 22 en el Centro Cultural Atlas. A esa hora, la militancia ya había ganado la calle en pleno microcentro, envalentonada por los irreversibles guarismos que posicionaban a Omar Perotti como gobernador electo. Adentro, sobre el escenario, los dirigentes peronistas (del kirchnerismo y del justicialismo más ortodoxo) hablarían imbuidos de ese efecto festivo. Incluso, el candidato a intendente Roberto Sukerman prometería contar voto a voto habida cuenta de la escasa diferencia con su contrincante progresista Pablo Javkin, triunfante hasta ese momento. Sin embargo, la euforia le duró poco: los márgenes empezaron a ensancharse y lo que Sukerman pretendería ganar con la suma de las mesas de los barrios populares, se difuminó. Una hora y media después, reconocería la derrota.

A las 23.30, por Twitter, escribía: "Finalizado el escrutinio provisorio, quiero felicitar a Pablo Javkin como intendente electo de la ciudad de Rosario. Agradezco a los más de 170 mil rosarinos y rosarinas que nos acompañaron con su voto y con su afecto en cada barrio, en cada calle". Fue el epílogo de una noche que empezó con fervor.

La diferencia a esa altura era de más 7.800 votos. Las expectativas del justicialista de revertir su posición con los votos anulados y, en apariencia, cierta carga retrasada de la periferia, no dieron sus frutos.

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No obstante ese posteo, el local elegido como centro de cómputos de Juntos seguía siendo el espacio de los festejos locales. A la media noche, la cuadra de Mitre entre Santa Fe y San Lorenzo permanecía cortada y los militantes que se sumaban de a decenas desde toda la ciudad no paraban de cantar, bailar y disfrutar de alguna cerveza helada a pesar de las inclemencias del tiempo: baja temperatura y, por momentos llovizna. No era para menos, el peronismo había regresado para gobernar la provincia después de 12 años y recuperado la banca del Senado en el departamento Rosario por primera vez desde los 90.

La llegada del postulante electo para ocupar ese sitio en la Cámara alta, Marcelo Lewandowski, fue el momento de mayor emoción en el lugar. Le había ganado a la dos veces intendenta de Rosario, Mónica Fein, luego de que el periodista deportivo decidiera saltar a la política sólo tres meses atrás (ver aparte).

En ese contexto, no había lugar para caras largas. Tanto que, en su único discurso, Sukerman no ahorró críticas a su oponente Javkin, surgido de una interna con la socialista Verónica Irizar. Lo trató de irresponsable y de no esperar con prudencia que avanzara el tiempo, convencido de que podría revertir el panorama. En la misma línea, la militancia cantaba en contra del referente del Frente Progresista.

A esa altura, Sukerman se mostraba muy optimista

Su discurso fue precedido por el del concejal y primero en la lista de esa categoría, Eduardo Toniolli, quien comenzó relatando las campañas victoriosas de Perotti y Lewandowski. No obstante, remarcó: "Lo más importante ahora es que la Intendencia no está definida. Nuestras mesas testigo dicen otra cosa (contraria a Javkin). ¿Cómo puede adelantarse de esta manera cuando él mismo fue víctima en las Paso hasta las 2? Vamos a seguir protegiendo los votos de Roberto".

De inmediato, Sukerman no ahorró críticas a las gestiones frentistas y, en particular a la de Fein. Además, fue al hueso contra la previa proselitista de la alianza con mayoría socialista. "Nosotros no hacemos campaña con dinero público, ni manipulamos la carga de datos; tenemos militancia".

A su turno, remarcó que aún faltaban contabilizar las mesas barriales y que el resto de las fuerzas políticas no lo habían reconocido a Javkin como intendente.

De todos modos, todo empezaría modificarse, más allá de las expectativas del candidato peronista, ex titular de la Ansés en Rosario. La diferencia de cinco mil votos mutó a casi 8.000. Y el propio Javkin diría en una entrevista radiofónica que cuando le tocó perder, lo reconoció inmediatamente.

Esa frase fue un presagio. Minutos más tarde, el Twitter de Sukerman pondría blanco sobre negro. Admitiría una derrota con sabor a pelea de las grandes, en la que sumó unos 65 mil votos tras la primera instancia de las Paso.

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