Política

Sube el voltaje de los cruces en Diputados por la transición

El ministro de Gobierno negó que haya concluido el diálogo con Perotti y acusó al PJ de tener "una actitud antidemocrática".

Viernes 11 de Octubre de 2019

El ministro de Gobierno provincial, Pablo Farías, salió ayer al cruce del justicialismo en la Cámara de Diputados santafesina, que había acusado al Frente Progresista (FPCyS) de un intento de debilitar al mandatario electo Omar Perotti y, en ese sentido, llegó a dar por concluida las tratativas con la administración saliente de Miguel Lifschitz. "No tiene nada que ver con la transición. En vez de aceptar que no tenían los votos para imponer su posición, los legisladores se fueron del recinto de sesiones en una actitud antidemocrática", aseveró a La Capital el jefe de la cartera política.

La réplica de Farías llegó luego de que los diputados peronistas abandonaran el recinto de sesiones frente a la decisión del oficialismo de aprobar la entrega de fondos a comunas por cerca de 3.500 millones de pesos, a asumir por la próxima gestión santafesina.

Contundente, el diputado provincial del PJ Leandro Busatto aseguró: "Se terminó la transición. Están empeñados en adelantar los tiempos y dejarnos un campo minado para que el gobernador que viene pague los males que esta gestión ha generado. El nivel de descomposición de cómo llegamos al 10 de diciembre próximo lo fija Lifschitz".

La mecha que encendió la polémica fue la aprobación en Diputados de una ley por la cual el Plan Abre se expandirá a los municipios de segunda categoría, alcanzando a 56 localidades y con un presupuesto del orden de los 3.500 millones de pesos para 2020.

La propuesta impulsada por el socialismo llegó al recinto por imperio de la mayoría, pero tanto el gesto legislativo como las implicancias que tendrá para las finanzas que administre Perotti hicieron explotar al peronismo: los once diputados abandonaron el cuerpo en señal de disconformidad.

Sin embargo, Farías sostuvo: "(Lo ocurrido en Diputados) No tiene nada que ver con la transición. En vez de aceptar el PJ que no tenía los votos para imponer su posición, los legisladores se fueron del recinto de sesiones en una actitud antidemocrática".

"Para ser claros: el proyecto ahora convertido en ley es autoría del (senador provincial justicialista) Armando Traferri y fue aprobado por unanimidad en la Cámara alta. Luego llegó a Diputados, pero el bloque del PJ respondió con una actitud antidemocrática".

En esa línea, el ministro agregó: "El dato es que hay una discordancia muy fuerte en la posiciones que tienen los senadores que responden a Perotti y los diputados del PJ que también responden a él".

Clave

"No es un problema de la transición sino de un justicialismo con visiones distintas y enfrentamientos internos. No se ponen de acuerdo en temas cruciales, como ocurrió días atrás con el presupuesto 2020 y ahora con una ley ampliamente beneficiosa para municipios y comunas".

El capítulo parlamentario de los tironeos en el marco de la transición se había abierto una semana atrás, cuando Lifschitz envió a Diputados una nota comunicando que el proyecto de presupuesto 2020 ingresaría al cuerpo después del 11 de diciembre, según lo acordado cara a cara con Perotti, pero poco después se propició el adelantamiento de ese plazo al 31 de octubre.

El historial de diferencias incluye varias notas giradas a la Casa Gris por los delegados del rafaelino solicitando el estado de deuda, finanzas, personal y licitaciones en curso. Y hasta el retiro de referentes del justicialismo de la mesa de transición.

"Está claro que el gobierno de Lifschitz tiene poco apego al cumplimiento de la palabra. Con pocas cuadras de diferencia, en la Legislatura borran con el codo lo que escribieron con la mano en la Casa Gris", disparó Busatto. Y calificó la ampliación del Plan Abre como "una tomada de pelo".

"El primer error es creer que esto perjudica a Perotti, porque en realidad perjudica a la gente. Estamos convencidos de que, a partir del 11 de diciembre, todos quieren que hagamos las cosas bien. Pero el actual oficialismo y futura oposición tomó una posición mezquina y quiere que al gobierno de Omar le vaya mal".

Busatto fue más allá: interpretó algunas alianzas entre referentes políticos que, con sus decisiones parlamentarias, comprometen aún más las finanzas del gobernador electo. "No vamos a avalar el funcionamiento de esos contubernios. Primero está la provincia", señaló.

Respecto de si la transición de transformó en una cáscara sin contenido, sentenció: “¿Qué sentido tiene acordar algo cuando pasan 24 horas y lo desconocen. Continúan los nombramientos en la Justicia, reagrupamientos, no hay una convocatoria a resolver los problemas de fondo, intentan licitar obras. Son poco serios, no entienden que en junio empezó otro ciclo político y quieren condicionar la acción política de Perotti”.

Réplica

“Niego absolutamente una intención de entorpecer el inicio de la gestión de Perotti. Todo lo contrario: hay un gobernador en funciones que acepta y expresa su consentimiento respecto del presupuesto para el año próximo y el resto de la información solicitada. No hay ninguna falta de voluntad. Tienen un problema interno”, reafirmó Farías. Y, sobre la polémica en torno a la iniciativa alumbrada por Diputados, recordó la reunión realizada un día antes en el Senado con intendentes y presidentes comunales que avalaron tanto ese proyecto como el de los recursos para obras menores (ver página 10).

   El diputado socialista Rubén Galassi también recogió el guante. “Hasta el 10 de diciembre haremos lo que corresponda. No podemos meternos en el túnel del tiempo y saltear esta etapa. Sacamos una ley legal y legítima. El Plan Abre ampliado beneficiará a municipios gobernados por el PJ. Es un argumento infantil, nunca dije que no iba a trabajar de legislador”, señaló.

   Al respecto, añadió: “Es una muestra de intolerancia no aceptar que no son mayoría. Legítimamente pensamos diferente a ellos, aunque parece que están acostumbrados sólo a gobernar con mayoría y hacer lo que quieren. Pero así es la democracia”.

   Su par justicialista Luis Rubeo fue al hueso. “Es una ley que dejan para el que viene. ¿Porqué no la hicieron antes? Lo hacen en una provincia que dejan con un rojo de 30 mil millones de pesos”, indicó para justificar la eyección de los once legisladores peronistas del recinto a la hora de votar el Plan Abre ampliado.

   “No vamos a legalizar una barbaridad”, justificó Rubeo para chicanear el socialismo con el trámite de la inclusión de Rosario y Santa Fe en la ley de obras menores, que fue girada al Senado. Y destacó: “Lo trabaron ellos, al modificar el proyecto. Si pedían una norma específica, salía con nuestros votos”.

   La diputada peronista Claudia Giaccone también reaccionó con furia. “Violan una transición ordenada y deberían respetar el mensaje de las urnas. Le quieren marcar la cancha a Perotti y seguir gobernando ellos. Se llevaron puestos todos los acuerdos”, finalizó.

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