"Sería una arbitrariedad si el Vaticano no acepta a Iribarne", sostuvo Kunkel
El diputado nacional kirchnerista Carlos Kunkel sostuvo ayer que “sería una
arbitrariedad” que el Vaticano no apruebe el plácet del ex ministro de Justicia Alberto
Iribarne como embajador argentino ante la Santa Sede.
Martes 01 de Enero de 2008
El diputado nacional kirchnerista Carlos Kunkel sostuvo ayer que “sería una
arbitrariedad” que el Vaticano no apruebe el plácet del ex ministro de Justicia Alberto
Iribarne como embajador argentino ante la Santa Sede.
Kunkel destacó que Alberto Iribarne “ha sido católico toda la vida”, y enfatizó que el gobierno argentino “no está enviando (al Vaticano) a alguien irritante”.
Una información publicada ayer en un matutino porteño señalaba que el Vaticano no dará la autorización a Iribarne para que sea embajador, ya que es divorciado.
Al ser consultado sobre esta posibilidad, Kunkel sentenció que “sería una manifiesta arbitrariedad, porque cuando va el embajador de un país musulmán no le preguntan cuántas esposas tienen, las relaciones son de Estado a Estado”.
Luego, recordó que el cura Christian Von Wernich, condenado por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, sigue “teniendo estado sacerdotal e interrumpió sacramentos con delitos atroces”, y entonces resulta “muy doloroso” que se cuestione a Iribarne por ser divorciado.
Kunkel destacó que Alberto Iribarne “ha sido católico toda la vida”, y enfatizó que el gobierno argentino “no está enviando (al Vaticano) a alguien irritante”.
Una información publicada ayer en un matutino porteño señalaba que el Vaticano no dará la autorización a Iribarne para que sea embajador, ya que es divorciado.
Al ser consultado sobre esta posibilidad, Kunkel sentenció que “sería una manifiesta arbitrariedad, porque cuando va el embajador de un país musulmán no le preguntan cuántas esposas tienen, las relaciones son de Estado a Estado”.
Luego, recordó que el cura Christian Von Wernich, condenado por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, sigue “teniendo estado sacerdotal e interrumpió sacramentos con delitos atroces”, y entonces resulta “muy doloroso” que se cuestione a Iribarne por ser divorciado.